Máximo Kirchner enfrenta incertidumbre sobre la convocatoria a elecciones internas en el PJ bonaerense, mientras la falta de señales inquieta a los dirigentes. La Cámpora, liderada por Kirchner, evalúa movimientos estratégicos, incluyendo un posible adelanto electoral que genera oposición interna. En medio de tensiones con Axel Kicillof y críticas de figuras como Fernando Gray, el futuro del liderazgo partidario en la provincia y a nivel nacional sigue sin definirse.
La gestión de Máximo Kirchner al frente del Partido Justicialista en la provincia de Buenos Aires tiene como fecha de finalización el año 2025. Máximo asumió formalmente este rol en diciembre de 2021, en un evento que se llevó a cabo en la quinta de San Vicente, lugar que fue propiedad de Juan y Eva Perón. En ese momento estuvo acompañado por Alberto Fernández, quien era presidente de la Nación, en lo que fue una imagen representativa de la coalición política Frente de Todos, hoy fragmentada. En mayo, el diputado anunció que las elecciones partidarias bonaerenses se celebrarían el 17 de noviembre. Sin embargo, faltando solo una semana para que se cumplan los 60 días de anticipación requeridos por la Carta Orgánica del partido para convocar oficialmente a los comicios, la ausencia de movimientos por parte del hijo de Cristina Kirchner genera incertidumbre entre los dirigentes sobre la posibilidad de concretar ese cambio de autoridades.
Máximo Kirchner volverá a tener visibilidad pública este viernes en el club Atenas, ubicado en La Plata. Su entorno ha optado por mantener el silencio respecto a la naturaleza del evento, que se llevará a cabo justo al límite del plazo para convocar las elecciones, el cual vence el jueves 19. Tras haber anunciado el 13 de mayo, mediante un comunicado, la fecha de las elecciones para el 17 de noviembre (coincidiendo con la elección de autoridades del PJ nacional), el líder de La Cámpora no ha dado más indicios ni detalles sobre la situación.
«No hubo convocatoria al consejo del partido. Nadie de los que solicitaban [un recambio] tomó la iniciativa para acelerar el proceso. No veo un interés genuino en que ocurra algo», expresó un legislador provincial del PJ. Además, agregó que «el PJ nacional depende de los gobernadores y es un escenario distinto debido a la situación de Alberto. No contamos con una voz oficial».
«No hay ni siquiera una reunión del consejo del partido. No hay nada, y no creo que ya haya tiempo suficiente para hacer algo«, declaró un jefe comunal del Gran Buenos Aires.
La propuesta de adelantar las elecciones que impulsa Máximo Kirchner, quien prometió oficializarla en una reunión del consejo partidario y argumentó en el comunicado de mayo que es “operativamente necesario” hacer coincidir la fecha con la elección del PJ nacional, ha generado oposición. Fernando Gray, intendente de Esteban Echeverría y quien se opuso a la llegada de Máximo a la presidencia del partido, sigue siendo un crítico constante. Gray tiene previsto acudir a la Justicia si se concreta la convocatoria a elecciones anticipadas, ya que implicaría acortar los mandatos vigentes de los presidentes del PJ en cada distrito de la provincia.
Con la reciente intervención de Cristina Kirchner el viernes en Merlo, se desataron especulaciones dentro del PJ sobre posibles movimientos coordinados con su hijo, Máximo Kirchner. Mientras tanto, otro acto tomó protagonismo, esta vez encabezado por Axel Kicillof, quien mantiene una tensa relación con Máximo y La Cámpora, en Mar Chiquita. «Están evaluando proponerla a ella [refiriéndose a la expresidenta] para las elecciones legislativas«, mencionó una fuente peronista del Gran Buenos Aires al aludir a las intenciones de La Cámpora. La misma fuente también puso en duda la situación del PJ nacional: «A nivel provincial no tienen una estrategia clara, y lo mismo sucede a nivel nacional. La candidatura de [Lucía] Corpacci, apoyada supuestamente por Cristina Kirchner, no prosperó, y [Ricardo] Quintela está perdiendo fuerza».
Por otro lado, un intendente que observa con escepticismo los movimientos dentro del PJ consideró que la posibilidad de realizar elecciones a nivel bonaerense es «complicado«y que La Cámpora «va a llamar solo cuando se asegure que no habrá interna».
La incertidumbre sobre la convocatoria a elecciones internas en el PJ bonaerense refleja las tensiones crecientes dentro del partido, donde las disputas de poder y la falta de definiciones claras amenazan con profundizar la fragmentación, mientras los principales actores políticos se enfrentan a un escenario cada vez más impredecible.
