Para resolver la situación, el volante mantuvo una reunión con el presidente de Huracán, Abel Poza.
Los primeros días de 2026 trajeron consigo la resolución de la primera gran novela del mercado de pases del fútbol argentino, con Huracán, Racing y Matko Miljevic como protagonistas. Luego de intensas negociaciones y de un acuerdo verbal que parecía estancado, una reunión clave entre el futbolista y la dirigencia del Globo permitió destrabar los últimos detalles y allanó el camino para que el mediocampista ofensivo se convierta en refuerzo de la Academia.
Racing y Huracán habían alcanzado un entendimiento por la transferencia del 80% del pase de Miljevic a cambio de tres millones de dólares. Sin embargo, la operación no se había formalizado debido a dos puntos sensibles: la intención del club de Parque Patricios de conservar el 20% restante de la ficha y la exigencia de que el jugador resignara una deuda pendiente que el club mantenía con él.
Para destrabar la situación, Miljevic mantuvo una reunión con el presidente de Huracán, Abel Poza. Tras el encuentro, ambas partes lograron acercar posiciones y sellar un acuerdo que permitió avanzar definitivamente con la transferencia. En ese marco, el ex Newell’s aceptó resignar el dinero que tenía por cobrar, conservará el 20% de su pase y quedó habilitado para viajar a Paraguay, donde Racing realiza la pretemporada bajo las órdenes de Gustavo Costas.
De esta manera, la Academia cerró una incorporación clave sin necesidad de incluir a Santiago Quirós en la negociación, una alternativa que había surgido durante la tarde pero que finalmente no fue necesaria. Así, Racing se aseguró a uno de los nombres más codiciados del mercado local y puso fin a una negociación que mantuvo en vilo a tres partes durante varios días.
