Así destacó el Subsecretario de Control y Vigilancia de Fronteras de la Nación, el nuevo paradigma que buscan instalar desde el Gobierno en materia de seguridad interior, fronteras, inteligencia y crimen organizado. Fue en una charla abierta realizada en la Sociedad Italiana junto al exintendente Carlos “Tato” Brown.
Por Alejo Otaño
La declaración ocurrió en el marco de la charla abierta “El desarrollo productivo y la seguridad ciudadana”, ocurrida el miércoles 19 de julio en la Sociedad Italiana de San Martín. Contó con un público de alrededor de 50 personas y con la participación del ex intendente, Carlos “Tato” Brown.
Lobos aseguró que desde la llegada al Ministerio de Seguridad de la gestión de Patricia Bullrich, hubo un cambio de paradigma en materia de narcotráfico, según sus palabras.
En éste sentido destacó: “Abandonamos la idea de Argentina como un lugar de tránsito (…) en su lugar, la reemplazamos con la idea del país como un lugar de consumo, de proximidad con grandes centros de fabricación (Bolivia y Paraguay) y de fácil salida hacia otros mercados”.
La exposición siguió con datos duros acerca del crecimiento en la incautación, los operativos y la compra de equipamiento de monitoreo e inteligencia israelí.
El funcionario habló de la necesidad de generar un nuevo consenso social en cuanto al rol que deben tener las Fuerzas Armadas, hoy designadas a actuar sólo en caso de amenaza exterior. Se explayó sobre la complejización de los delitos y el crimen organizado.
Las declaraciones de Lobos se encuadran dentro de la línea política del Ministerio, que también ha modificado, por ejemplo, el decreto 721 que les devuelve a las Fuerzas Armadas la autonomía en la organización y dirección de cada fuerza, y garantiza el poder sobre ascensos, traslados y designaciones.
Por otro lado expuso el ex intendente Tato Brown, que puso el eje en la “Conciencia Productiva”, que apunta a disminuir los niveles de inseguridad a través del pleno empleo, el desarrollo industrial y la justicia social, según sus palabras.
Rememoró la Ley 27.710, que declara a San Martín la capital nacional de la PyME industrial, lo que hace aún más triste la realidad de desempleo y baja en la actividad que vive el distrito.
Para dar cuenta de la gravitación de San Martín a nivel industrial, basta con decir que representa el 10% del PBI industrial de Buenos Aires, y el 5% del PBI nacional. Además es el lugar con mayor densidad industrial del conurbano.
Hoy en día la afectan los altos costos impositivos, la caída del mercado interno, y la falta de acompañamiento financiero.
En ésta materia criticó las altas tasas de interés, y propuso implementar un fondo de desarrollo productivo, donde propone financiar el proyecto productivo, y no el patrimonio con el que cuenta el emprendedor. También propuso bajar las tasas de Seguridad e Higiene.
Desde dos puntos de vista diferentes, ambos disertantes buscaron proponer soluciones a un problema multicausal y multidimensional como es la seguridad. No hay que soslayar tampoco el contexto de crisis que vive el país, la falta de confianza en el rumbo económico y la profundización del ajuste, que hoy es una realidad.
Ante este panorama poco alentador, sólo queda enfrentar la tormenta.
