Matías Lobos, dirigente Pro y actual Consejero General del Consejo General de Cultura y Educación de la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires, recorrió San Andrés y Villa Lynch.
Primeramente, el viernes último pasado se reunió con vecinos de San Andrés en la Plaza Sarmiento, y el sábado llegó con la unidad móvil Bullrich-Lobos a Villa Lynch donde; junto al Concejal Javier Fernández, conversaron con los vecinos.
En estos encuentros los vecinos le describieron las experiencia cotidianas sobre las cuales no han tenido una solución por parte del gobierno comunal como son: la falta o escasa de iluminación en calles; sectores del pavimento con grandes baches, veredas con basura acumulada, la falta de atención y protección policial respecto a hechos de inseguridad en la vía pública lo que los ha llevado a desarrollar diferentes estrategias y un constante estado de alerta, para prevenir entraderas en sus casas o negocios, hurto a los chicos cuando salen de las escuelas o se reúnen en la vía pública.
Lobos remarcó: “Si frente estos hechos, el gobierno local reaccionara poniendo a disposición una línea directa de atención al vecino donde se le de una respuesta inmediata y con orden de prioridad a estos problemas, se lograría una gestión eficiente y cercana a la gente. Nosotros venimos realizando un relevamiento puntual de las dificultades en cada barrio conversando con cada uno de Uds. para luego realizar las gestiones necesarias de estos reclamos ante el estado municipal dándole seguimiento hasta obtener las soluciones correctas”.
Y como consejero general de cultura y educación resaltó: “Estamos haciendo foco en dos problemática prioritarias para reducir la brecha educativa, en San Martín y en el resto de la provincia; la primera es cambiar el sistema de cómo se asignan los profesores en las escuelas; actualmente es por acumulación de puntaje, eso genera que los mejores y más experimentados profesores elijan en que escuelas dar sus clases. Por esto, debemos generar un cambio más equitativo donde a los profesores más experimentados se les asignen escuelas públicas más complejas y/o en situaciones de mucha vulnerabilidad. Y, la segunda, es la formación docente; actualmente el sistema educativo permite el ingreso al dictado de clases en el nivel medio, a docentes que recientemente han egresado del nivel secundario y que luego de realizar un cursos de formación docente de un año, acceden a las aulas; entonces tenemos formadores en el sistema sin experiencia y con desconocimiento de las temáticas que dictan, a cargo de la educación de nuestros jóvenes”.

