El funcionario de San Martín le pidió a ese sector opositor “cambiar el nivel de confrontación” y compartió sus expectativas de cara al 17 de octubre: “No es momento de encontrarse en la calle, pero sí de hacer sentir la doctrina y el amor que hay en el movimiento popular”.
El director general de Inclusión Deportiva y Cultural de San Martín, Matías Brown, compartió con LaNoticiaWeb sus apreciaciones sobre las marchas opositoras del lunes pasado, destacando la importancia de que el oficialismo “no entre en el juego de la oposición, que solo busca meternos en esa pelea”.
Para el 17 de octubre hay una convocatoria virtual y también algunos pedidos de marchar por distintos puntos de la Ciudad. Siempre es una fecha y un mes importante para el peronismo. ¿Con qué expectativa se aguarda?
Este es un año atípico, se viven profundas tristezas en distintos ámbitos. Es un año que nos toca a todos muy de cerca por las cosas que pasan. Dentro de ese replanteo necesario, este año no es para encontrarse en la calle. Es algo que al peronismo le gusta, abrazarse con compañeros que uno no conoce, la calle siempre se transforma en una fiesta. Hoy eso no puede ser posible. Se le encontró la vuelta a través de este encuentro virtual. Yo estaré presente junto a mi familia, en mi casa, me parece lo más lógico. Hay compañeros que convocan a tocar bocina y marchar en auto. Es entendible, no es lo recomendable. Lo que plantean nuestros dirigentes, del área de Salud, es la importancia de tener responsabilidad individual. No es momento de encontrarse en la calle, pero sí es momento de hacer sentir la doctrina y el amor que hay en el movimiento popular.
¿Es necesario parar la pelota y replantearse a futuro dentro de la coalición de gobierno?
Cualquier equipo debe trabajar la autocrítica y el replanteo. Debe ser, no permanente, pero sí con un cierto período para analizar estrategias, políticas positivas y negativas, acciones. Es algo natural para todos los equipos de cualquier ámbito. Es parar la pelota y ver qué es lo mejor para seguir combatiendo este momento. Una cosa fue desde la asunción en diciembre hasta la pandemia de marzo. Hubo medidas desarrolladas muy positivamente. En el verano explotó la costa argentina y también los demás puntos turísticos. Se apostó a eso y se pudo concretar. Con la tarjeta Alimentar se empezaron a cubrir los huecos que produjo el gobierno anterior. Después viene la pandemia y nos agarra con el país en construcción. Y en pandemia se generar muchas políticas positivas., No hay que gastar tanta energía contestándole a los de enfrente. Digas lo que digas, lo van a criticar porque son un sector duro. Hay cuestiones muy buenas que generó el gobierno durante la pandemia. Las cuestiones no tan buenas hay que analizarlas y mejorarlas, para que en un futuro esto nos sirva a todos. No es la quinta pandemia que sufrimos en los últimos diez años. Es algo mundial que no se vive hace mucho. Mis viejos y mis abuelos no vivieron nunca una cuestión así.
Desde 2011 gobierna el espacio en San Martín. La pandemia no agarró a la gestión municipal en sus primeros meses, los afectó en otro proceso de construcción.
Ningún municipio estuvo ajeno a lo que sucedió. En San Martín se hizo un plan de contención social muy importante. La entrega de bolsones de alimentos y de remedios, además de la asistencia con voluntarios para que no tuvieran que salir de sus casas. Hubo una gran preparación de los centros de aislamientos. Eso se llevó adelante porque venía una gestión comunal ya funcionando. Seguro que Moreira no pensaba en esto cuando asumió en diciembre. Y la gestión estuvo y está a la altura de las circunstancias. Así y todo se siguen las obras, se siguen mejorando los centros comerciales, siguen los trabajos en un plan de bacheo y de iluminación.
El lunes hubo marchas en distintos puntos del país y a la noche reapareció Macri en una entrevista. ¿Con qué sensación te fuiste a acostar ese día?
Hay que dividir varias cuestiones. Hay mucha gente que no está identificada con ningún sector, y se está quejando porque, luego de tener las esperanzas depositadas en un nuevo gobierno, nos encontramos con esta pandemia. Entiendo que se pueden manifestar, y está perfecto. El sistema de salud estaba abandonado y quebrado. No fue un capricho la cuarentena, fue para estabilizar esas cuestiones. A muchos dirigentes no les conviene entender esto. Viven haciendo encuestas y focus group, y salen a hablar a partir de esos resultados. Son dirigentes que no están al frente de un gobierno y no tienen que rendir cuentas. No hay que entrar en el juego de la oposición que solo busca meterte en esa pelea. La entrevista del lunes fue una charla con un psicólogo, que encima le daba la razón en todo. El ex presidente habla con liviandad, dice que el 11 de agosto de 2019 terminó su mandato. Así manejaron el país. Hay que cambiar la cultura de la economía especulativa hacia una economía productiva. Uno de los grandes desafíos de nuestro gobierno es cambiar esa filosofía, de mercado especulativo a mercado productivo.
¿Puede ganar el ala más dura de Cambiemos?
Bullrich y esos otros dirigentes son útiles al discurso de ellos. Y llegado el momento serán corridos, para que llegue el ala más moderada. Hoy sirven para representar un desencanto, pero no sirven para gobernar. Ese discurso fuerte es útil para mantenerse en el ring, para mantener una presencia. Argentina necesita que esto pase para otro lado. Hay que cambiar el nivel de confrontación, sin cambiar las formas de pensar, pero con diálogo y actos más nobles, no empujando a la gente al odio y a contagiarse para después hablar de que la cuarentena fracasó. Tomaron deuda, fugaron deuda, endeudaron al país, quebraron empresas, bajaron el sistema de salud, bajaron el sistema productivo… todo esto fue hace 11 meses.
También hay que revisar que no tome más protagonismo el ala dura del Frente de Todos.
La discusión hay que darla siempre, el debate nutre el crecimiento. Tanto el debate interno como externo. Hay que acompañar al presidente, a la vicepresidenta, a nuestro gobernador, a nuestros intendentes, al gabinete, ponderando las acciones reales para tratar de cambiar este momento tan triste. Poniendo en perspectiva y en horizonte una salida de la pandemia en un marco de unidad y tranquilidad. Los argentinos necesitan tranquilidad, que el mensaje sea claro de hacia dónde vamos y por qué vamos hacía ahí. Hay gente muy capaz dentro del frente para poder ejecutar ese mensaje. El trabajo y la realización es colectiva en un país, individualmente no hay chances que nadie pueda mejorar nada. Hay sectores más radicalizados, son parte del frente. Esto se trabaja con política y diálogo. Si llegan los sectores más duros de los frentes, pierden todos, pierde Argentina.

