Fue a una reunión nocturna en el flamante búnker de la calle Mitre, en el centro porteño.
Luego de su visita a la provincia de Santiago del Estero, el ministro y candidato de Unión por la Patria, Sergio Massa, aterrizó este martes en Buenos Aires y fue a una reunión nocturna en el flamante búnker de la calle Mitre, en el centro porteño, y encabezó una cita con los intendentes de la primera y tercera sección electoral bonaerenses.
El encuentro se centró, principalmente, en delinear la estrategia electoral de cara a las paso. Sucede que la preocupación en las filas del peronismo está en cómo están hoy los números de la boleta presidencial en el distrito mayor del país, la provincia de Buenos Aires.
Massa estuvo frente a los intendentes de los distritos claves junto a Axel Kicillof y Máximo Carlos Kirchner, el gobernador que va por la reelección y el jefe de La Cámpora. El hijo de Cristina Kirchner tiene a sus principales hombres y mujeres de su agrupación política a tiempo completo en el búnker peronista de campaña.
El hermetismo sobre la reunión fue máximo. «Una reunión de campaña de cara a las elecciones. No hay mucho más para agregar», contó una fuente cercano a uno de los intendentes a este medio.
Los últimos días estuvieron signados por la preocupación de la dirigencia de Unión por la Patria por los números en la Provincia. Los intendentes cuidan lo suyo y ven que la adhesión a Axel Kicillof para un nuevo mandato está en números parecidos. Pero la boleta presidencial (Sergio Massa-Agustín Rossi) no despega. Por ahí pasa la principal disyuntiva del panperonismo en la madre de todas las batallas.
