El líder del Frente Renovador apuesta por una estrategia que busca descomprimir el conflicto en Unión por la Patria mientras avanza el debate sobre las PASO y las elecciones en Buenos Aires.
En silencio público, pero con acciones constantes, el ex candidato a presidente, Sergio Massa, refuerza su rol como mediador en Unión por la Patria (UxP), un espacio que está marcado por tensiones internas entre los distintos sectores. Massa se muestra activo con propuestas que intentan conciliar las distintas posturas del oficialismo bonaerense.
En las últimas horas, el Frente Renovador (FR) marcó su posición al votar junto al oficialismo nacional para suspender las PASO, lo que generó un revuelo interno debido a que contradijo la postura mayoritaria en Unión por la Patria. No obstante, el argumento de sus diputados, como Cecilia Moreau y Diego Giuliano, fue la coherencia: desde su creación, el FR rechazó siempre las primarias. Este acompañamiento permitió al oficialismo obtener los votos necesarios, uniendo fuerzas con diputados santiagueños, catamarqueños y La Libertad Avanza.
En paralelo, desde el entorno de Massa dejaron trascender una propuesta clave: desdoblar las elecciones en la provincia de Buenos Aires, pero no antes de las nacionales, sino en noviembre. Esta alternativa busca funcionar como un punto de encuentro entre Axel Kicillof y Cristina Fernández de Kirchner. Según quienes conocen los detalles, la idea es que tanto el gobernador bonaerense como la vicepresidenta ya están al tanto del proyecto.

Aunque Kicillof había señalado que, si se suspenden las PASO a nivel nacional, tomaría la misma decisión en la provincia, su círculo más cercano y los intendentes del conurbano ven con buenos ojos el desdoblamiento electoral. Según sostienen, este movimiento podría bloquear el avance de La Libertad Avanza en la provincia y posicionar a Kicillof como líder de la campaña.
Sin embargo, Cristina y Máximo Kirchner consideran que unificar las elecciones es más conveniente, argumentando que la campaña nacional debería centrarse en la confrontación con el presidente, Javier Milei, y no en problemas locales como la inseguridad.

El temor de los líderes de La Cámpora radica en que un desdoblamiento afecte la estructura del peronismo bonaerense y genere un menor apoyo a una lista de diputados definida nuevamente por ellos. Ante este panorama, se anticipa que, si Kicillof sigue adelante con la idea de desdoblar, podría surgir un nuevo foco de tensión dentro del oficialismo.
Para Massa, la clave está en mantener la unidad y evitar fracturas que puedan poner en riesgo al espacio político. «Hay más para perder que para ganar si se rompe la unidad«, dijo en reiteradas ocasiones. Durante este tiempo, se ha esforzado por consolidar su relación con Cristina y Máximo Kirchner, sin descuidar su vínculo con Kicillof y los gobernadores.
La propuesta de Massa, que contempla realizar los comicios provinciales el 9 de noviembre, tiene una lógica particular: cerrar las listas después de las elecciones nacionales permitiría equilibrar mejor el escenario político. Sin embargo, la idea de desdoblar y realizar ambas elecciones con poco tiempo de diferencia es atípica, ya que la campaña provincial perdería relevancia al quedar opacada por los comicios nacionales.
