Este jueves, una amplia movilización sindical recorrió las calles del centro de la ciudad de Córdoba, en rechazo al proyecto de reforma laboral que impulsa el gobierno nacional y que está próximo a ser debatido en el Senado de la Nación. La protesta fue convocada por el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), un espacio que agrupa a gremios de la UOM, ATE, Aceiteros, Aeronáuticos y más de cien organizaciones sindicales de las distintas centrales obreras.
La movilización, que concentró una importante concurrencia en la zona céntrica y culminó frente a la Casa de Gobierno provincial, fue también un mensaje directo a los gobernadores provinciales para que rechacen el proyecto en el marco del debate legislativo. Los organizadores sostienen que la reforma no sólo representa “un retroceso histórico en los derechos laborales” sino que “perjudica a los trabajadores de todo el país”.
Dirigentes sindicales presentes en la marcha criticaron con dureza a las autoridades provinciales, especialmente al gobernador Martín Llaryora, por considerar que muchos mandatarios ya habrían manifestado su predisposición a acompañar la iniciativa oficialista. “Los gobernadores son cagones”, dijo uno de los líderes sindicales al referirse al papel de los mandatarios ante la reforma.
Unidad gremial contra el proyecto oficial
El Frente de Sindicatos Unidos —que integra sindicatos de la CGT y las CTA— se formó recientemente con la intención de articular respuestas conjuntas a las políticas de reforma laboral del Gobierno. El plan de acción incluye, además de la marcha en Córdoba, otra movilización prevista para el 10 de febrero en Rosario, y una jornada de paro y movilización al Congreso Nacional el mismo día en que se debata la iniciativa en el Senado.
Para los gremios, el proyecto del Ejecutivo no sólo pone en riesgo convenciones colectivas y derechos laborales adquiridos, sino que, de aprobarse, consolidaría un modelo de precarización y debilitamiento de las organizaciones sindicales. Por ello, el llamado de la protesta fue claro: rechazar la reforma en su totalidad y presionar para que los legisladores provinciales y nacionales no avalen su avance.
Proyección nacional del conflicto
La movilización de Córdoba se enmarca en una semana de creciente conflictividad social en torno a la reforma laboral, cuyos detractores aseguran que representaría una “destrucción” de las garantías laborales. Con la mirada puesta en el debate parlamentario que podría comenzar la próxima semana, los sindicatos anticipan que sus acciones no se limitarán a las calles de Córdoba y Rosario, sino que buscarán amplificarse en todo el país para intentar frenar el avance de la iniciativa oficial.
