En medio de los festejos por el triunfo de Passerini en la Capital de Córdoba, Llaryora tomó el micrófono y le marcó la cancha a Schiaretti y a los dirigentes amarillos de la capital nacional. «Cualquiera gobierna en el distrito más rico y más subsidiado de la Argentina» acusó. La ausencia de reproches hacia el espacio de Sergio Massa hace crecer las especulaciones sobre un posible acuerdo.
Pasados los festejos por la elección, Martín Llaryora, el próximo gobernador de Córdoba a partir del 10 de diciembre, dio su primer discurso como mandatario en la noche que celebró los resultados que llevaron al triunfo a Daniel Passerini como intendente de la Capital cordobesa.
La victoria de Passerini como continuador de Llaryora marca también una inflexión para el radicalismo cordobés, que administró la capital cordobesa entre 1983 y 2003 de manera ininterrumpida: hubo dos mandatos en ocho años de Luis Juez y Daniel Giacomino. Martín Llaryora con Passerini buscan su propio perfil, dando comienzo a una nueva etapa politica.
En la capital de la provincia, Llaryora planteó la diferencia que tiene con Schiaretti sobre el gesto del actual gobernador, blanqueado por Horacio Rodríguez Larreta y Gerardo Morales, de construir un frente de frentes. El abogado considera que las versiones de dicho acuerdo previo a las elecciones los pudo haber perjudicado y fue inoportuno.
El electo gobernador buscó plantear una posición antagónica con Larreta, no solo al hablar de “los pituquitos de Recoleta”, sino porque anticipó cuál será la discusión económica y política que se tomará a partir de diciembre, con el próximo jefe de Gobierno porteño, pero además con quien ocupe el sillón de Rivadavia.
Llaryora dejó claro su mapa conceptual: “pituquitos de Recoleta” son los políticos del PRO, los que controlan el distrito de Capital Federal. No son los peronistas K que controlan el Conurbano Bonaerense. Sobre todo no es Sergio Massa, que es de Tigre, del conurbano, que no es porteño, ni de la Recoleta.
“Todos los días te dan clases de gobernabilidad, cualquiera gobierna en el distrito más rico y más subsidiado de la Argentina, vengan a gobernar en el interior”, manifestó el próximo gobernador.
Uno de los temas principales de la provincia tiene que ver con la discusión respecto a la coparticipación federal y por otro lado están las retenciones.
Es importante mencionar que Llaryora se impuso sobre Luis Juez por solo tres puntos, y la diferencia más grande y que le permitió el triunfo fue en Córdoba Capital.
Algunos leyeron el mensaje del intendente sobre las retenciones como una forma de retomar las conversaciones con el voto agrario, que le ha sido esquivo, y que dejó a Juez tres puntos abajo del schiarettismo.
“No se puede subsidiar al distrito más rico de la Argentina en el gas, la luz y los colectivos. No producen nada. Empiecen a generar una política más justa para mantener unido al país. Algún día, si no, nosotros vamos a ir también por la nuestra”, sostuvo Llaryora, y mostró que está decidido a antagonizar con Larreta.
Parte de la resolución de este debate pasará por la discusión del presupuesto del año que viene que entrará al Congreso de la Nación en septiembre, pero se escucha otro tono y otra posición, lo que hizo creer que Llaryora ayer le marcó la cancha de Schiaretti.
El discurso de Llaryora fue tomado como un guiño a Unión por la Patria. Massa, sin perder la oportunidad, aprovechó para agradecerle. “Es un gran pibe” dijo anoche Massa (que tiene 51 años de edad) de Daniel Passerini (que tiene 58), al elogiar la campaña y la gestión de Llaryora.
Es un cambio muy importante. Porque hasta la semana pasada, hasta el cierre de la campaña, Schiaretti marcaba un rumbo muy distinto: su voluntad de aliarse, de encontrar un pacto de gobernabilidad superador de la grieta con el ala moderada de Juntos por el Cambio, es decir, con Rodríguez Larreta.
Es un giro promovido por lo que pasa fuera del peronismo cordobés, en el escenario nacional: allí también se eclipsa la figura de Cristina Fernández y Massa se apura a pelear la presidencia del país pero ya está copando el liderazgo del peronismo.
