El ministro de Transporte de Buenos Aires retomó el diálogo con las principales cámaras empresarias en un contexto marcado por tensiones por subsidios y el posible incremento de las tarifas de colectivos.
El ministro de Transporte de la provincia de Buenos Aires, Martín Marinucci, mantuvo un encuentro clave con representantes de las principales cámaras empresariales del transporte público de pasajeros. La reunión se dio en medio de un complejo panorama caracterizado por reclamos de mayores subsidios y la amenaza de un inminente aumento en las tarifas de colectivos.
En su reciente asunción al cargo, Marinucci apostó por la apertura del diálogo con los empresarios del sector, subrayando la importancia de alcanzar un “equilibrio” entre la rentabilidad empresarial y la calidad del servicio prestado a la ciudadanía. «Nuestro compromiso es que cada vecina y vecino viaje bien», declaró el ministro durante la reunión.
La compleja ecuación del transporte
El titular de Transporte bonaerense reconoció los desafíos que enfrenta el sector y la necesidad de contemplar las necesidades de todas las partes involucradas. «Entendemos que mejorar el servicio, los recorridos y las comodidades forma parte de una ecuación compleja en la que los empresarios también deben sentirse respaldados», afirmó Marinucci.

Uno de los ejes principales del debate giró en torno a la estructura de costos del transporte. Las empresas reclamaron una actualización urgente de las tarifas, argumentando que las cifras actuales no cubren los costos operativos reales. Según estimaciones de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), el boleto sin subsidio debería costar $1.393,9, mientras que la tarifa mínima vigente es de $371,13 y asciende a $863 sin las compensaciones estatales. Esta brecha ejerce una fuerte presión sobre la sostenibilidad económica del sector
Subsidios y protección al usuario
Marinucci se mostró receptivo a los planteos empresariales y destacó la importancia de mantener un nivel de subsidios que permita equilibrar las necesidades del sector con la protección del bolsillo de los pasajeros. “La idea es encontrar un balance que resguarde a los usuarios y garantice el desarrollo de la actividad”, sentenció el ministro.
El encuentro también abordó la crítica situación del transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La provincia logró evitar un paro de colectivos a mediados de enero mediante el pago de compensaciones, pero los problemas estructurales persisten. Las empresas denuncian una insuficiencia en los fondos nacionales que, según sus declaraciones, agravan la crisis en un sistema que involucra a 153 empresas, más de 18 mil unidades y 53.700 empleos directos.
Al margen de los aspectos económicos, la reunión también sirvió para fortalecer los lazos entre el Ministerio de Transporte bonaerense y los empresarios. Participaron también el subsecretario de Transporte Terrestre, Damián Contreras, y la subsecretaria de Articulación Interjurisdiccional del Transporte, Valeria Arata, quienes destacaron la importancia de construir un clima de confianza y cooperación mutua.
Con este encuentro, Marinucci busca consolidar una agenda de trabajo conjunto que permita abordar los desafíos del transporte público y garantizar un servicio accesible y de calidad para los ciudadanos, mientras se trabaja en soluciones de fondo para el sector.
