La «rosca» está demorada. Cambiemos (la primera minoría) sostiene que el katopodismo intenta quedarse con la mayoría de las presidencias. En realidad, su interna arde tras el timbreo de la gobernadora Vidal con López Medrano y se nota demasiado. Hubo ausentes en la primera reunión de bloque. El oficialismo se aprovecha de la situación, pone «paños fríos» y niega falta de quórum para el miércoles. Ese día Katopodis inaugurará las sesiones ordinarias.
El miércoles Gabriel Katopodis inaugurará el año legislativo en el Concejo Deliberante. Será la primera sesión del año con la nueva composición de fuerzas: Cambiemos primera minoría y el katopodismo manteniendo la mayor cantidad de aliados para contrabalancearlos.
Pero las negociaciones por la integración de las comisiones empezaron semanas atrás. Hasta ahora no hubo avances. Al contrario: algunos macristas estallaron y hasta dejaron trascender una amenaza de no concurrir ese miércoles cuando Katopodis pise el Concejo. Desde las autoridades de ese organismo llevan calman y aclaran que tiene quórum sin Cambiemos.
De todas maneras, a Cambiemos no se lo tiene que observar como un bloque compacto. Su interna está al «rojo vivo» a punto de estallar. Son distintos sectores que intentarán sacar la mejor tajada en la distribución de comisiones y, sobre todo, sus presidencias. Eso no sólo otorga protagonismo en algunos debates, si no también la posibilidad de paralizar ciertos proyectos. Y también mayor cantidad de contratos en el Concejo.
Algunos integrantes de Cambiemos están enojados porque, según denuncian, el katopodismo intenta quedarse con la gran mayoría de la presidencia de las comisiones cuando es Cambiemos la primera minoría. «No respetan el resultado de la última elección», afirman.
Las autoridades legislativas niegan eso y confían que se manejará la misma lógica aperturista que en los años anteriores. «Son todas mentiras, entre ellos se están matando…», suelta una fuente del tercer piso a LaNoticiaWeb
El katopodismo no encontró en este bloque de Cambiemos un único interlocutor para sentarse a hablar. Eso puede ser un problema a la hora de agilizar las negociaciones. Por ahora, Cambiemos se la hace fácil. Pero una orden de arriba puede encolumnar a todos detrás de una estrategia.
Un concejal oficialista también explicó que hay nuevos actores en el Concejo y que por eso se tardará un poco en acordar los cargos en las comisiones.
Las negociaciones todavía siguen. Los que deambulan sin un bloque grande, cruzan los dedos para que, desde un lado u otro, necesiten una mano para desempatar y él pueda sacar tajada de esa circunstancias. Desde todos los sectores saben que todavía hay tiempo y por eso esperan, y prefieren no mostrar todas sus cartas.

