Sin la representación del Congreso, se espera que Rosatti y la máxima instancia judicial definan un esquema para no paralizar al organismo; el kirchnerismo amenaza con juicio político.
Con el plazo ya vencido para que el Consejo de la Magistratura vuelva a su conformación original de 20 miembros, falta apenas un día para que la Corte Suprema anuncie cómo abordará los obstáculos que el oficialismo le plantea para evitarlo. Si bien reina el silencio institucional, se espera que hoy lunes se sepa cómo continuará funcionando el Consejo y no quede paralizado. El kirchnerismo, renuente a que el presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, presida también el Consejo, se prepara para dar batalla e inclusive amenaza con juicio político.
La incertidumbre radica en que, según reza el fallo que declaró inconstitucional la reforma del Consejo de 2006, los siete miembros que deben incorporarse al consejo actual de 13 miembros deben hacerlo “de manera conjunta y simultánea”. La reticencia de los presidentes de las cámaras legislativas, Cristina Kirchner y Sergio Massa, para designar cada uno a un nuevo consejero genera dudas sobre cómo reaccionará la Corte Suprema para dar cumplimiento a su fallo.
Por lo pronto, se sabe que esta semana el Congreso no enviará a los consejeros en representación de las cámaras. Una medida cautelar interina (solicitada por el oficialismo) ordenó a Massa y Cristina abstenerse de designarlos por cinco días. Si se espera que los consejeros asuman de manera “simultánea”, esto difícilmente ocurra la próxima semana.
El malestar del kirchnerismo con el fallo de la Corte Suprema no se detiene ahí. El diputado oficialista Leopoldo Moreau no descarta que el avance de la Corte pueda derivar en un pedido de juicio político contra sus cuatro magistrados. “La Corte pretende que el Congreso legisle bajo extorsión: no solo impone plazos para que ambas cámaras sancionen una ley modificatoria del Consejo de la Magistratura, sino que además advirtió que, si no lo hace en tiempo y forma, restituirá una ley derogada en 2006 y que asumirá su presidencia”, sostuvo el exalfonsinista.
Pero ayer quien se sumó a las críticas fue la Vicepresidenta, y esta vez de modo directo. “¿En serio que sólo el periodista Matías Mowszet se dió cuenta de lo que va a pasar mañana en Argentina tu país? Qué raro… con tantos periodistas independientes y de investigación que hay en la tele y en los grandes diarios. La casta de la que nadie habla.”, ironizó CFK en redes.
El tuit del periodista sostenía “el presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, va a asumir como presidente del Consejo de la Magistratura (el órgano que designa y remueve jueces) gracias a un fallo dictado por él mismo y sin dejar su puesto en la Corte, que tambien ganó autoeligiéndose meses atrás”.
Desde la oposición salieron a señalar que presentarán hoy un escrito ante “la Corte Suprema de Justicia para evitar que el kirchnerismo siga utilizando artilugios legales a fin de obstaculizar el cumplimiento del fallo del Máximo Tribunal que en diciembre declaró inconstitucional la ley de Cristina Kirchner que reformó el Consejo de la Magistratura en el año 2006”.
«Mañana mismo vamos a plantear un per saltum, queremos evitar la intervención de este juez de la mamarrachada», dijo el titular del bloque de la UCR, Mario Negri en alusión al juez federal de Paraná.
Además Negri dijo «el pedido de juicio político al presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, es cháchara, necesitan dos tercios y no tienen dos tercios».
