El ex secretario general de la CGT mantuvo un almuerzo con el Presidente en la quinta de Olivos luego de un tiempo distanciados. El sinuoso vínculo entre ambos desde la campaña electoral hasta la actualidad.
El miércoles al mediodía, dos días después de la parcial reunificación de la CGT, Hugo Moyano volvió a reunirse con Mauricio Macri. La última vez que ambos habían mantenido un encuentro público fue el miércoles 13 de abril, en el marco de una cumbre que incluyó a los jefes de las demás centrales sindicales.
En esta oportunidad, estuvieron, entre otros, el líder camionero junto a su yerno, y presidente del club de fútbol Barracas Central, Claudio “Chiqui” Tapia. Al Presidente lo acompañó el vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli. Durante la gestión en la cartera de Ambiente y Espacio Público porteño, ‘el colorado’ estrechó un buen vínculo con el sindicalista, que persiste y pudo haber servido de lazo para el reencuentro.
Según los pocos trascendidos a los medios, los temas tratados habrían estado vinculados al fútbol argentino y el futuro de la AFA; el contexto económico-social; y la reunificación sindical junto a la amenaza de un plan de lucha. “Nos debíamos este almuerzo”, habría dicho en tono compositor Moyano a Macri.
- Macri- Moyano. La sinuosa relación de la campaña a la actualidad:
Durante los últimos meses del 2015, el camionero instó a no votar por Daniel Scioli (FPV). Además, compartieron un acto de homenaje a Juan Domingo Perón en la Ciudad. Fueron los momentos donde más pareció avalar la candidatura del ingeniero.
Posteriormente, luego de su triunfo, Macri mantuvo una reunión con él el tres de diciembre. Fue al primer secretario general sindical en recibir. A fin año, y durante el mes de enero, el gobierno nacional postergó en reiteradas oportunidades una cumbre con los tres líderes de las CGT. Al poco tiempo, y a modo de presión, la central sindical de Moyano lanzó un documento con críticas a la prematura gestión de Cambiemos titulado "Emergencia Estadística y Pacto Social".
A principios de febrero trascendió una reunión secreta entre ambos dirigentes. Ninguno lo confirmó. Sin embargo, según lo que trascendió periodísiticamente en ese momento, Macri le solicitó su apoyo, con la idea de que lo haga extensivo a sus colegas, en su afán por mantener los acuerdos paritarios en un nivel inferior al 25%. A la semana y media lo recibió públicamente, ahora sí y por primera vez, junto a Antonio Caló y Luis Barrionuevo, los líderes de las otras facciones en las que estaba dividida la CGT. Dos meses después, el 13 de abril, volvería a reunir a los mismos actores. Esa habría sido la última escena, al menos pública, entre Macri y Moyano.
De mediados de abril hasta ayer, la relación se resintió. El 29 de ese mes hizo una masiva demostración de fuerza al Gobierno en la que, junto a Caló y los líderes de ambas CTA, Pablo Micheli y Hugo Yasky, pidieron cuidar el empleo y modificar Ganancias. Posteriormente, Moyano se ausentaría de las convocatorias del Presidente de la Nación para discutir temas como la Ley Anti-Despidos y la posterior aprobación a la suba del Salario Mínimo Vital y Móvil en un 31%. En paralelo, lo criticaría y serían constantes los acercamientos entre los espacios del gremialismo en pos de acelerar la reunificación de la CGT. Hecho que se concretó, parcialmente, el pasado 22 agosto. En tanto, el 9 de junio, las estaciones de servicio verían reducido su caudal de combustible por una medida de fuerza de Camioneros. Fue en el marco de la paritaria que cerrarían en 37% dos semanas después. Ayer, ya fuera de la CGT, pero con mayoría de sus hombres allí, Moyano volvió a encontrarse con Macri.
