El Presidente volvió a desligarse de los problemas que atraviesan las familias endeudadas y cuestionó a quienes advierten sobre el aumento de la morosidad. Ante empresarios de la Bolsa de Comercio de Rosario, sostuvo que los datos son similares a los de Estados Unidos y Chile y atribuyó las críticas al escenario electoral.
Javier Milei volvió a defender su gestión con un argumento que generó fuertes cuestionamientos: negó que exista un problema de morosidad que pueda atribuirse a las políticas económicas del Gobierno y rechazó cualquier responsabilidad oficial sobre las dificultades que atraviesan los deudores.
El Presidente habló en Rosario durante el acto por el 142° aniversario de la Bolsa de Comercio. Ante empresarios, productores y representantes de la cadena agroindustrial, intentó despejar las dudas sobre la marcha de la economía. Su exposición, sin embargo, tuvo un eje claro: rechazar las críticas y responsabilizar a sectores políticos, periodistas y economistas por el debate sobre el nivel de endeudamiento.
“No hay elementos para culpar a la política del gobierno por lo que está pasando con la morosidad”, afirmó Milei. Luego subió el tono y acusó a quienes cuestionan su administración de utilizar el problema con fines políticos.
“Están utilizando políticamente una categoría de mercado que entra en la definición de repugnante y se está tratando de cargar esas culpas sobre el Gobierno”, sostuvo.
La definición del Presidente llegó en un momento de creciente preocupación por la situación financiera de las familias. Lejos de admitir dificultades derivadas del rumbo económico, Milei optó por negar el problema y cuestionar a quienes advierten sobre sus consecuencias.
“No hay elementos para culpar a la política del Gobierno por lo que está pasando en la morosidad”
Javier Milei apuntó que la gente «podría quejarse si la política no hubiera sido anunciada» y dijo: «Avisamos y cumplimos, tengo la obsesión de cumplir todas las promesas». pic.twitter.com/jEwu9stks3
— Corta (@somoscorta) August 21, 2026
“¿Por qué tanto ruido con la morosidad?”
Milei sostuvo que no encuentra razones para el nivel de atención que recibió el fenómeno. Según su interpretación, los indicadores argentinos no presentan una diferencia sustancial frente a los de otros países.
“¿Por qué hay tanto ruido con la morosidad, si los números de la Argentina son similares a los de Estados Unidos o Chile?”, planteó.
El Presidente también apeló a una de sus habituales descalificaciones contra sus críticos. “Entiendo que me odien, pero los datos son los datos”, afirmó.
Más tarde lanzó otra frase contra quienes cuestionan el desempeño de la economía: “Me niego a creer que seamos tan pelotudos”.
El planteo de Milei dejó fuera de escena el impacto concreto de la deuda sobre los hogares y puso el foco en una supuesta utilización política de las cifras. El mandatario también vinculó las críticas con el calendario electoral y sostuvo que el país atraviesa un período en el cual los cuestionamientos a su administración adquieren una finalidad política.
La defensa del modelo y otro ataque a los críticos
Durante su discurso, Milei aseguró que su Gobierno cumplió con las medidas que había anticipado. “Cuando yo vine acá, dije lo que iba a hacer y lo hice”, afirmó.
A partir de esa premisa, insistió con que no existe fundamento para atribuirle al Ejecutivo la situación de los deudores. “Por lo tanto no hay elementos para culpar al Gobierno en lo que está pasando en la morosidad”, dijo.
El Presidente también cuestionó a los economistas que plantean alternativas para quienes enfrentan dificultades con sus deudas. Según Milei, una eventual intervención estatal podría generar un efecto contrario al buscado.
En esa línea, defendió el funcionamiento del sistema financiero y puso en duda las críticas sobre el nivel de morosidad. “Me pregunto si quieren salvar a los bancos que están tan preocupados con la morosidad”, sostuvo.
La exposición también incluyó nuevos ataques contra periodistas. Milei habló de “periodistas ensobrados, corruptos, mercenarios del micrófono” y aseguró que sus advertencias previas sobre la economía quedaron demostradas.
El discurso volvió a mostrar al Presidente a la defensiva frente a las dudas sobre el rumbo económico. En lugar de reconocer las dificultades que aparecen en distintos sectores, Milei atribuyó las críticas a intereses políticos y mediáticos.
El mandatario además aseguró que “no hay problemas en la macro” y que tampoco existen inconvenientes en el mercado. Para Milei, las soluciones propuestas por sus críticos son equivocadas.
Su presentación tuvo lugar ante un sector empresario que también expresó preocupaciones concretas. Desde la Bolsa de Comercio de Rosario reclamaron inversiones en infraestructura vial y destacaron la necesidad de mejorar las condiciones para ampliar la producción.
El contexto económico tampoco resulta ajeno a las tensiones que atraviesan a la región. En Rosario, la desocupación llegó al 8,2% durante el primer trimestre de 2026, según los datos citados por el INDEC. La industria metalúrgica también registró una caída de actividad y el sector perdió puestos de trabajo durante los últimos años.
Pese a ese escenario, Milei eligió concentrar su discurso en la defensa de su gestión y en el rechazo a las críticas por la morosidad. Para el Presidente, el problema no está en las decisiones oficiales, sino en quienes cuestionan sus resultados.
