Mauricio Macri reaparecerá este viernes con una convocatoria clave: presidirá la reunión del Consejo Nacional del PRO, que se realizará en la sede ubicada sobre la calle Balcarce. Se trata de una vuelta cuidadosamente planificada, que llega después de que se confirmara la condena a Cristina Kirchner, en un escenario político complejo. El expresidente está en la mira por la estrategia adoptada en CABA, por la dura derrota en las urnas y por las intervenciones nacionales en cinco provincias. A esto se suma una inquietud que varios dirigentes deslizan en voz baja: “Sobrevivir”.
De acuerdo a lo pautado en la agenda, el encuentro comenzará a las 10 de la mañana y, una vez finalizado, se difundirá un documento que podría incluir una defensa de la “institucionalidad” del país, en referencia al reciente fallo de la Corte Suprema contra la exmandataria. Esta posibilidad aún se encuentra en evaluación. Algunos sectores prefieren no hacer mención al tema, argumentando que CFK “ya está afuera de todo”.
Además, el documento contemplaría un llamado a los presidentes del PRO en todo el territorio nacional a “defender la identidad del partido” en el marco de las negociaciones electorales con otras fuerzas, según comentó un dirigente que participará del cónclave. No obstante, varios referentes que ya están trabajando en posibles alianzas con otras agrupaciones políticas consideran que se trata de una postura más bien “teórica”, distante de la realidad actual del partido que gobernó el país entre 2015 y 2019.
“Mauricio está entre asimilar el shock del error que se mandaron en CABA y su ego. Lo que pasó en la Ciudad fue un error groserísimo: adelantar la elección con baja valoración de la gestión, sin tener candidato, y demostramos que tenemos 15 puntos en nuestro bastión. ¿Por qué mostrar los votos si no tenés nada que mostrar? El PRO está en la etapa de sobrevivir”, expresó gráficamente a este medio otro referente del interior.
Durante el encuentro del Consejo Nacional quedarán en evidencia las dos posturas que dividen aguas dentro del PRO: por un lado, están quienes buscan preservar la impronta original del partido y revitalizar Juntos por el Cambio, reeditando la alianza con la UCR y la Coalición Cívica en algunos territorios; por otro, quienes consideran más estratégica una aproximación a La Libertad Avanza, el espacio que actualmente concentra el voto opositor al kirchnerismo. La candidatura de Manuel Adorni en la Ciudad de Buenos Aires es tomada como un modelo a seguir por este último sector.
En paralelo, avanza el armado conjunto con La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires, donde existe consenso entre ambas partes para formar un frente común que enfrente al peronismo. La reciente confirmación de la condena a CFK refuerza la idea de unificar esfuerzos en la oposición. Sin embargo, a pesar de las coincidencias, los libertarios se muestran reacios a ceder símbolos propios, como su nombre y el color violeta, incluso ante la escasez de figuras fuertes para encabezar las listas en las ocho secciones electorales bonaerenses.
Está previsto que la próxima semana se realice un nuevo encuentro entre Cristian Ritondo, Diego Santilli y Guillermo Montenegro, quienes integran una mesa política con el operador Sebastián Pareja. Mientras tanto, Macri permanece fuera de estas conversaciones, aunque continúa en contacto con sus personas de confianza.
En la sede de Balcarce también se escucharán los informes provinciales y una exposición técnica a cargo del exministro de Economía Hernán Lacunza, quien analizará el panorama económico nacional. En declaraciones públicas y a través de redes sociales —donde fue blanco de críticas por parte del presidente Javier Milei y del ministro Luis “Toto” Caputo— Lacunza expresó su preocupación: considera que si bien se logró una estabilización de precios, esta se sostiene a costa de variables estructurales debilitadas.
“El tipo de cambio inducido a $1000 mantiene la inflación baja, pero genera desbalance externo. Y sostenerlo requiere tasas tan altas que frenan la inversión y el consumo”, advirtió semanas atrás.
Los datos presentados por la Fundación Pensar completan el diagnóstico: aunque el gobierno nacional mantiene un 47% de aprobación, un 56% de los consultados rechaza sus formas. La inflación bajó a 2,8% en abril, pero el 58% afirma no percibir mejoras; el 65% redujo su consumo; el 51% no logra cubrir gastos básicos con su sueldo; y el índice de irritabilidad social viene en alza desde hace tres meses.
Tensiones por las intervenciones partidarias
Uno de los puntos más conflictivos del orden del día será la validación de la resolución 11, que implica cambios en la intervención partidaria de Córdoba. Esta decisión generó fuertes cuestionamientos dentro del PRO local, que representa el segundo distrito electoral más relevante del país. De hecho, en las presidenciales de 2015 y 2019, fue decisiva para inclinar la balanza en favor de Cambiemos.
La diputada nacional y exsenadora Laura Rodríguez Machado ya anticipó que no participará de la Convención Nacional, en desacuerdo con la intervención impulsada por Macri desde su nuevo rol como titular del partido.
“El PRO en Córdoba está intervenido desde diciembre. Nunca aclararon qué desórdenes administrativos había. Primero estuvo designada Laura Alonso, que nunca vino. La cambiaron, pero siguen sin normalizar. Parece que la intención es quedarse con la lapicera para negociar con La Libertad Avanza u otros partidos como el radicalismo”, sostuvo.
Además, apuntó contra el actual interventor, Henry Leis, por no representar a la militancia local, y denunció que “la dirigencia partidaria fue aniquilada”. En ese sentido, acusó a la conducción nacional de haber “destruido al partido en Córdoba” y afirmó que “el PRO ya no tiene ningún tipo de representatividad partidaria real en la provincia”.
A esto se suma el recurso judicial presentado por Oscar Agost Carreño, presidente de la Junta Ejecutiva del PRO Córdoba, quien pidió anular la intervención. Según el escrito judicial, la medida fue tomada sin previo aviso, sin un orden del día formal y sin ofrecer instancias de defensa, lo cual constituiría una sanción política encubierta. La presentación asegura que la verdadera motivación fue castigar a Agost Carreño por haber votado en contra del bloque nacional del PRO en el Congreso. También subraya que se violaron derechos de afiliación y representación, ya que las internas estaban previstas para febrero de 2025 y fueron suspendidas de manera inmediata.
“El objetivo real fue impedir el proceso electoral en Córdoba y controlar desde Buenos Aires el cierre de alianzas y candidaturas”, denuncia el documento, que ya fue ingresado en la justicia federal con competencia electoral.
Cabe destacar que Córdoba no es la única jurisdicción bajo intervención: el PRO también tiene intervenidas las estructuras partidarias en Corrientes (a cargo de Clodomiro Risau), Salta (Leonardo Aguilar), Tucumán (Alejandro Finocchiaro) y Tierra del Fuego (María Eugenia Chiarvetto).
En este contexto, el encuentro del Consejo Nacional se presenta como mucho más que una simple reunión institucional: para muchos, es un momento decisivo en el intento por rescatar al PRO de la crisis más profunda que ha atravesado desde su fundación.
