El presidente brasileño evitó profundizar la polémica con Javier Milei y contestó con ironía cuando fue consultado por las críticas del mandatario argentino. Mientras tanto, Brasil reforzó su rechazo a los dichos del jefe de Estado y tomó medidas diplomáticas.
La crisis diplomática entre Brasil y Argentina sumó un nuevo capítulo este lunes luego de que el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, reaccionara con ironía a las declaraciones de Javier Milei. Consultado por periodistas sobre el mandatario argentino durante una actividad oficial, respondió entre sonrisas: «¿Quién es ese tipo?».
Lula prefirió no extenderse sobre la polémica y dejó esa escueta frase antes de recibir al presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, quien asumió el cargo en junio de 2025 tras la destitución de Yoon Suk-yeol.
La respuesta del jefe de Estado brasileño se produjo después de la participación de Milei en la convención del Partido Liberal (PL), realizada en San Pablo. Allí expresó su respaldo a la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro y apuntó con dureza contra Lula, a quien definió como «presidiario» y «ladrón«. Además, cuestionó al ministro del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, y denunció la existencia de una presunta «campaña antiargentina» promovida desde Brasil.
En ese contexto, el canciller Mauro Vieira mantuvo un encuentro con el embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, para comunicarle el rechazo formal del gobierno brasileño. Asimismo, convocó a consultas al embajador de Brasil en Buenos Aires, Julio Bitelli, en una de las decisiones diplomáticas más contundentes desde la asunción de Milei en la Presidencia argentina.
El gobierno de Brasil convocó al embajador argentino tras los dichos de Milei contra Lula
Por otra parte, Vieira sostuvo que las expresiones del mandatario argentino constituyeron un hecho «sin precedentes» en la historia del vínculo bilateral y las definió como una «interferencia en asuntos domésticos» de Brasil. No obstante, remarcó que la administración de Lula mantiene como prioridad preservar los canales de diálogo diplomático entre ambos países.
