El senador radical habló sobre los cambios en el gabinete del Frente de Todos y analizó el arribo de Sergio Massa como superministro en medio de la crisis económica, política y social.
El senador nacional de la Unión Cívica Radical (UCR) por la provincia de Formosa, Luis Naidenoff, habló sobre la actualidad política en medio de los cambios en el gabinete de Alberto Fernández. En ese marco, se refirió a la designación de Sergio Massa como superministro (Economía, Agricultura, Ganadería y Pesca y Desarrollo Productivo) para tratar de cambiar el rumbo económico. «Esperemos que se concrete», sostuvo el senador, aunque advirtió: «El Frente de Todos es un oficialismo que está destruido».
En cuanto a los cambios en el Gobierno nacional, que se confirmaron ayer por la tarde, el presidente del interbloque de Juntos por el Cambio en la Cámara alta había manifestado: «Esperemos que se concrete. El frente que gobierna la Argentina se articuló con el liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner con Alberto, que representaba esta idea de transición y la articulación en el parlamento con Sergio Massa».
Y continuó: «Si se da, porque lamentablemente la coalición está fracturada, y se vislumbra un principio de racionalidad sería un buen primer paso de madurez para tratar de generar un entendimiento en el frente porque las disputas internas no solamente destruyeron la construcción electoral, sino que rompieron la confianza en la Argentina».
«Necesitan cerrar filas, tomar las medidas que se tengan que tomar, las cuales no son fáciles porque el populismo o kirchnerismo se acostumbró a gobernar tirando manteca al techo y en Argentina eso no se puede hacer», analizó el presidente del interbloque de Juntos por el Cambio.
Además, habló sobre la grave situación económica en la que está sumergida la Argentina: «Los desafíos son enormes en materia energética, sinceramiento de tarifas y cómo contener el reclamo de los sectores sociales porque hoy, una familia con dos chicos necesita 104 mil pesos para no ser pobre, no solamente en el conurbano, sino que también en el interior. Los salarios promedio de los trabajadores estatales están por debajo de dicha cifra.
Y finalizó, con contundencia, pegándole al Gobierno: «El Frente de Todos es un oficialismo que está destruido, no tiene chances electorales. En ese sentido sería una bala de plata, pero en este marco de incertidumbre y como la actualidad te lleva puesta, tienen la responsabilidad de encontrar una salida.

