La ex titular del instituto intentará comunicarse con el flamante ministro que prometió eliminar al organismo. “El INADI vale por su autoridad moral y controla las áreas del Estado. Me preocupa su eliminación. No se trata de defender estructuras vacías o ñoquis”, afirmó a LaNoticiaWeb la abogada y militante feminista.
El nuevo gobierno asumió hace diez días y sigue con las medidas polémicas. Una de ellas fue la del ministro de Justicia Mariano Cúneo Liberona, quien adelantó la disolución del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo.
Así lo justificaba el flamante funcionario: “Ya sacamos el INADI, pero me siguen quedando 400 empleados. Es una ficción. No vamos a hacerlo desaparecer, sino que sus funciones importantes contra la discriminación, las va a tener, pero dependiendo de la secretaría del Derechos Humanos. No necesito 400 empleados para la discriminación, me puedo arreglar con lo que tengo en ese equipazo de la exEsma. Tengo que achicar los predios, que lo destaqué mucho en gabinete, En Córdoba el INADI tiene 15 empleados. ¿Vos crees que es necesario 15 empleados para una denuncia de discriminación?”.
Para la ex titular del INADI, María José Lubertino, el instituto fue una conquista de la sociedad. “Es un organismo descentralizado, está en la órbita del Ministerio de Justicia pero tiene grados de autonomía mayores. Vale por su autoridad moral. Controla a las áreas del Estado. Por eso me preocupa su desaparición. Intentaré y procuraré tratar de tener una reunión con Cúneo Libarona. No se trata de defender estructuras vacías de contenido ni de defender ñoquis, como ellos dicen. Es defender un rol, una función, una tarea constitucional en defensa de los derechos de las colectividades, comunidades y grupos más discriminados”, expresó Lubertino.
La abogada y militante feminista recordó que “el INADI tiene una historia, que tiene que ver con los atentados a la AMIA y a la embajada de Israel. El INADI fue una conquista de la sociedad civil, propuesto por la comunidad judía e islámica, en muestra de la posibilidad de convivencia pacífica en la Argentina entre las diversidades de culto, étnicas, religiosas y de toda índole. Se conquistó por ley. Cuando fui designada presidenta, lo fui con el consenso de todos los bloques políticos y el Congreso de la Nación.
“En Argentina sigue habiendo racismo, machismo, homofobia, a pesar de las leyes vigentes. Se debe recuperar la autoridad moral del organismo y un rol más activo y protagónico. Distintas administraciones fueron perdiendo de vista la potencia que debe tener este organismo. No es un tema de burocracia, sino de eficacia y contenido”, agregó Lubertino.
“Cuando llegué al INADI en 2006, había diez escritorios en un piso que le caía agua del techo. Hicimos un trabajo de llevar a todas las provincias el INADI y descentralizarlo. En el área jurídica incluso hay un atascamiento que habría que aligerar. Hay un rol para cumplir”, concluyó.
Por último, se mostró preocupada por el protocolo antipiquete con el que el gobierno amenaza a quienes marchen este miércoles 20 de diciembre: “Quienes defendemos los derechos humanos, hay que compatibilizar todos los derechos. Como porteños nos preocupa que las personas puedan circular libremente e ir al trabajo. Pero eso no puede significar prohibir una marcha o protesta. Existe también el derecho a la protesta, sobre todo en este momento cuando se toman medidas con fuerte impacto sobre los sectores populares. Y anunciaron aumentos de las tarifas y del transporte. Los que se movilizan son personas de bajos recursos, de barrios populares. Además se recuerda el 20 de Diciembre, y también se moviliza por esa memoria. Más allá de la sobreactuación de los ministros, espero que no haya represión”.
