El oficialismo impulsa al peronista Edgardo Kueider y el PRO a Martín Goerling. Sin embargo, el presidente del comité nacional de la UCR sería el que tendría los votos para presidir la comisión, lo que sería un duro revés para los libertarios.
En el marco de las disputas internas en el oficialismo, que incluyen a la bicameral de fiscalización de organismos de inteligencia, el senador Martín Lousteau (UCR) está cerca de obtener la presidencia de la comisión con el respaldo del kirchnerismo. El Gobierno intenta evitar esto antes de la reunión de este martes, en la que se confirmarán las autoridades, mientras que en el Pro se espera un acuerdo entre Lousteau y Unión por la Patria.
La bicameral está compuesta por 14 miembros, siete senadores y siete diputados. De estos, seis pertenecen a los bloques de Unión por la Patria, en su mayoría alineados con la conducción de Cristina Kirchner, y dos al sector radical de Lousteau. Si se confirma el acuerdo, el presidente del comité radical a nivel nacional tendrá los votos necesarios para presidir la comisión.
La confirmación de Lousteau representaría un revés para el Gobierno, especialmente después de un mes del decreto que agregó 100 mil millones de pesos al presupuesto de la SIDE, lo que provocó críticas en la oposición. El oficialismo utilizó la bicameral para manejar el debate y evitar una sesión en Diputados que buscaba rechazar el DNU.
Lousteau y los legisladores kirchneristas han evitado confirmar las negociaciones, aunque ambos reconocen la posibilidad concreta de un acuerdo, influido por la confrontación interna entre los libertarios y el impacto en el macrismo.
La vicepresidente, Victoria Villarruel había reservado la presidencia para Martín Goerling, del Pro, según un esquema acordado en diciembre para limitar a Unión por la Patria en la distribución de comisiones. Sin embargo, Karina Milei y Santiago Caputo intentaron imponer a Edgardo Kueider, un peronista que apoyó la Ley de Bases, a pesar de que Kueider es visto como un «traidor» por el kirchnerismo.
En el Pro, Goerling no es considerado una opción viable, ya que podría bloquear iniciativas relacionadas con actividades gubernamentales y con la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Emiliano Yacobitti, Daniel Angelici y el veterano Coti Nosiglia también respaldan a Lousteau en el radicalismo.
Unión por la Patria ha designado a los senadores Oscar Parrilli, Wado de Pedro y Florencia López, y a los diputados Germán Martínez, Paula Penacca y Leopoldo Moreau para la bicameral, todos con la aprobación de Cristina Kirchner, quien será clave si el acuerdo para Lousteau prospera.
Referentes del peronismo en la Ciudad están considerando formar un frente con el radicalismo y otros sectores para enfrentar al macrismo y a los libertarios. Aunque Máximo Kirchner y Lousteau tienen buena relación, el senador ha negado las negociaciones.
En la bicameral, Lousteau contaría con ocho votos mayoritarios, sumando los seis de Unión por la Patria, su propio voto y el de Mariela Coletta, diputada radical. Los libertarios tienen dos miembros en la Cámara baja: Gabriel Bornoroni y César Treffinger. Villarruel fue criticada por no incluir senadores oficialistas, alegando que fue parte del acuerdo de diciembre.
En el PRO, se criticó al Gobierno por intentar imponer a Kueider. «Si buscan esa opción, deben pedirnos el voto, ya que nuestro candidato es Goerling, y deben acordar con el radicalismo», dijo un miembro del espacio amarillo. También se cuestionó al radicalismo en general por posibles controversias con el kirchnerismo.
