
Además, en las redes sociales se mostraban resultados económicos para cuestionar la gestión libertaria:
Los indicadores del Gobierno se encuentran por el piso. En estos 100 días:
⬆️ La inflación subió un 71,3% en 3 meses
⬇️ Bajó el consumo de alimentos un 32,5,%
⬇️ La industria Pyme cayó un 21,7%
⬇️ Bajó la venta en farmacias un 42,4%
⬇️ Bajó el consumo de carne un 9,3%
Además, en estos 100 días los dólares libres alinearon expectativas de devaluación en línea con la política monetaria del gobierno y de hecho algunas cotizaciones subieron a menor ritmo que el oficial.
Facundo Herrera, Analista de Research en Grupo IEB sostuvo: «Pese a la devaluación que llevó al tipo de cambio de $360 a $800 y a la acumulación de un 70% de inflación en los primeros tres meses de gestión, el CCL se mantiene en valores similares a los de mediados de diciembre. El tipo de cambio financiero actual representa un mínimo desde las PASO de 2019 con una brecha apenas superior al 20%, lo cual a priori llevaría a pensar que están dadas las condiciones para la liberación del cepo con mínimo impacto devaluatorio».
Haciendo una rápida evaluación, el economista Gustavo Ber indicó que hubo una marcada reducción de la «brecha», ya que la inmediata implementación del equilibrio fiscal y el apretón monetario despierta confianza respecto a ir desacelerando la inflación y poder salir del cepo a futuro».
De todas formas, completa Facundo Herrera de IEB, aún existen algunas trabas para el abandono de los controles de cambios. En primer lugar, existe una importante demanda restringida debido al sostenimiento de las restricciones cruzadas MULC-CCL (entre otras tantas regulaciones aplicadas por la gestión anterior con tal de contener a los dólares financieros), mientras se continúa alimentando la oferta con el 20% de las liquidaciones de exportadores.
