En el oficialismo ya tomaron la decisión de polarizar y buscar un balotaje con Milei. La estrategia tiene doble golpe: anticipar la polarización entre dos propuestas bien distintas, y dejar debilitado a Juntos por el Cambio a partir de diciembre. Propuestas, equipo y una nueva etapa por un lado; y la desarticulación de las medidas que podría tomar un gobierno libertario.
A mediados de septiembre se rediagramará la campaña electoral de Sergio Massa. Se dividirán roles en la comunicación y se buscará acomodar el tablero peronista. Habrá dos ejes: comunicar las propuestas del candidato, con eje en seguridad y trabajo; y desarmar las propuestas de Milei advirtiendo sobre lo que sería un posible gobierno del libertario.
En primera instancia, el oficialismo intentará retomar la agenda histórica del peronismo, anclada en la producción y el empleo, con recuerdos de la campaña del 2015, pero pensando a futuro. Un concepto central será plantear que con Massa comienza algo distinto, una nueva etapa a partir de diciembre. En Unión por la Patria mostrarán la estabilidad que puede transmitir el actual ministro, con capacidad de gestión, propuestas y equipos técnicos.
Creen que la mejor estrategia es mostrarlo como la contracara de Milei, un foráneo de la política, con mucho carisma pero con ideas peligrosas e impracticables. Por eso le discutirán cada idea para desarmar sus propuestas. Se planteará el escenario de lo que ocurrirá si se aplica el programa del libertario.
La estrategia intentará ser real y pragmática, por eso no se atacará a Milei desde lo personal. No lo tildarán de loco ni de violento. No se hará foco en su estilo. La intención es hacer reflexionar a muchos de su electorado desde los argumentos. En el oficialismo creen que se trata de personas enojadas con la situación actual, pero que votaron al Frente de Todos en el pasado y que pueden volver a aportar su confianza cuando analicen a quién tiene mejor capacidad para gobernar.
La intención es sembrar dudas sobre la eficiencia de las medidas de Milei, que expresa con vehemencia sus ideas económicas (aunque sean inviables para aplicar) pero que tiene mucha fragilidad en muchos otros temas que interesan a la sociedad.
Se comenzará a hablar sobre la libre portación de armas, la obligatoriedad y gratuidad de la educación pública, la venta de órganos, la dolarización, la clausura del comercio internacional con China y Brasil, y el rol de las fuerzas armadas, entre otros.
La decisión de polarizar y buscar un balotaje con Milei ya está tomada hace rato. Ahora se busca el mejor camino para convencer a la sociedad aprovechando el escenario de que existe una nueva oposición mayoritaria.
Esa definición además busca enterrar a Juntos por el Cambio como espacio político mayoritario, y apunta a destruir su firmeza y unidad luego de diciembre. Los primeros sondeos son optimistas y muestran que Bullrich quedó decolorida luego de las PASO.
En el oficialismo tienen en claro que para entrar en la segunda vuelta tienen que pescar en varias peceras: Los votantes de Rodríguez Larreta que no acompañan a Bullrich, los de Milei que están enojados pero pueden moderarse, también aquellos candidatos que no llegaron al 1,5% y no pasaron a la elección general, los ausentes y los que impugnaron o votaron en blanco.
