Es una iniciativa incluida en la “Emergencia social” que ya se trabaja en el Senado. Bendecido por el Papa, el proyecto fue aprobada en plenario de comisiones y obtendría media sanción la próxima semana. Luego, pasaría a la Cámara baja. “Los movimientos populares sabemos que Macri es quien aplica las políticas de hambre en nuestro país”, afirmó el diputado Grosso desde Roma. ¿Macri vetaría la ley?
El Papa Francisco animó a los militantes de los movimientos populares presentes a que “no tengan miedo de meterse en las grandes discusiones, en política con mayúscula”, y los convocó a “refundar” las democracias que “pasan por una verdadera crisis. Cuestionamos los valores que reflejan el modelo de acumulación y concentración del capital”. Lo escuchaban unas 5 mil personas de 60 países distintos, que asistieron el sábado al Tercer Encuentro Mundial de Movimientos Populares.
Desde el cambio de gobierno en Argentina, en diciembre pasado, las organizaciones sociales fueron las que más marchas convocaron y más gente juntaron para reclamar por las “tres T” que impulsa Francisco: techo, tierra y trabajo. Sus diagnósticos (y el de las consultoras privadas) coinciden que en el último año se agravó la situación social. Y eso preocupa hasta al Papa Francisco, que nunca se desligó de lo que pasa en su país natal y en su política.
“Los movimientos populares sabemos que Macri es quien aplica las políticas de hambre en nuestro país”, expresó desde Roma el diputado nacional Leonardo Grosso, quien estuvo en Italia acompañado de otros dirigentes como Daniel Menéndez (Barrio de Pies), Juan Grabois (MTE) e Itaí Hagman (Patria Grande), entre otros. Por el Movimiento Evita también estuvo la diputada Lucila de Ponti y el CTEP, el concejal de San Martín, Julián Ríos.
Grosso agregó: “Rivalizar a Francisco con el Presidente es ridículo. El Papa juega en primera: Cuestiona el sistema económico global y lucha por la paz. Macri no solo es de segunda, sino que entrega el país al poder financiero que está depredando el planeta”.
En el Senado se estuvo trabajando en los últimos meses, en un proyecto que pareciera testimonial, pero que tendrá relevancia en las próximas semanas. El miércoles pasado, un plenario de comisiones de la Cámara alta, le dio dictamen favorable al proyecto que declara la “Emergencia social”. Esta iniciativa le da una organización formal a la llamada “economía popular” por la que tanto trabajan los dirigentes que fueron a visitar al Papa, y les fija un esquema de registro. Además, crea un “salario social complementario” para aquellos trabajadores en negro o de la economía informal. Esos trabajadores se deberían anotar en un registro y empezarían a cobrar un sueldo complementario gasta alcanzar el salario mínimo, que asciende a los 7.560 pesos.
El proyecto también aumentaría el 15 por ciento de lo percibido por la Asignación Universal por Hijo y la Asignación por Embarazo.
Bendecido y apoyado por el Papa Francisco, el proyecto une a todos los legisladores de la oposición, por lo que sería aprobado en ambas cámaras sin inconvenientes.
Tal como sucede con los proyectos opositores que tocan las finanzas del Ejecutivo, si se aprueba la iniciativa, podría correr riesgo de ser vetada por Mauricio Macri. Meses atrás, ya pasó con la ley Antidespidos. Pero parte de la oposición confía en que el veto podría ser parcial y algunos de los artículos del proyecto se implementen. Claro, el Papa, desde Roma, seguirá de cerca su tratamiento y, llegado el caso, posterior reglamentación.

