Hay una especie de consenso entre el oficialismo y la oposición para que la seguridad esté a cargo de las intendencias producto del incremento de la inseguridad en el conurbano bonaerense.
Los intendentes de los municipios de la provincia de Buenos Aires, especialmente del conurbano bonaerense, presionan al ministro de Seguridad, Sergio Berni, para exigir una ley de Policía Local con el objetivo de que sean las intendencias las encargadas de la seguridad. La preocupación por el incremento de la inseguridad en el Gran Buenos Aires (GBA) es el motor de este pedido de los jefes comunales, tanto del oficialismo como de la oposición, para buscar soluciones para los ciudadanos.
Con respecto a este tema, en las últimas semanas, intendentes se reunieron con el presidente de la Nación, Alberto Fernández, para transmitirle su preocupación por la inseguridad y plantearon que, de manera «urgente«, se destinen más recursos para invertir en materia de prevención contra el delito. El jefe comunal de Ituzaingó, Alberto Descalzo (Frente de Todos) y su par de Berazategui, Juan José Mussi, fueron los que estuvieron con Alberto y coincidieron en sacar la ley lo antes posible en la legislatura.
«Hay que pensar en la autonomía de los municipios. En esto tiene que haber política de Estado y nosotros insistimos en esto porque es lo que nos reclaman los vecinos», manifestó en las últimas horas Descalzo. Sin embargo, expresó que desde el Ejecutivo «bicicletean» a los intendentes que «incluso de la oposición» reclaman lo mismo.

Pero no solo el oficialismo busca implementar esta medida. La oposición, más precisamente en Juntos por el Cambio, también tiene en mente que la seguridad esté en manos de una Policía Local con mayor profesionalización y más recursos destinados. A principio de año, el ex intendente de San Miguel y actual senador provincial, Joaquín De la Torre, presentó en la Legislatura un proyecto de ley para crear policías municipales en los 135 municipios de la provincia de Buenos Aires que dependerán totalmente de los intendentes.
Sin embargo, el plan de De la Torre, que es uno de los precandidatos a gobernar la provincia de Buenos Aires, es distinto al de los intendentes del Pro como, por ejemplo, Néstor Grindetti. Los jefes comunales exigen el traspaso de PBA a los municipios, mientras que lo que propone el senador es la creación de una nueva fuerza de seguridad -en San Miguel ya funciona desde el año 2015-. Según datos del Ministerio Público Fiscal, desde el 2013 a esta parte, el delito en ese distrito disminuyó -en robo de autos, bajó un 61 %-.
Según el proyecto De la Torre, la ley busca «establecer la composición, funciones, organización, dirección y coordinación de la Policía Municipal de la provincia de Buenos Aires», que «será una institución civil armada, jerarquizada y de carácter profesional, dependiente funcionalmente, administrativamente, financieramente y orgánicamente del intendente del municipio correspondiente».

La iniciativa establece que se abonará «un salario mínimo de la Policía Bonaerense por agente de la Policía Municipal» y que la cantidad de efectivos no podrá superar «el 50% de la dotación de la correspondiente Policía Distrital de la Provincia de Buenos Aires».
A pesar de las intenciones que tienen los intendentes de buscar que salga la ley en la legislatura bonaerense, en 2020, luego de un conflicto de la Policía Bonaerense por sus salarios, Berni se manifestó en contra de la fuerzas comunales: «Las policías locales que venimos denunciando que han fracasado, porque no se puede generar una policía en seis meses, darle una pistola y ponerle un uniforme». Y añadió: «Es un sector minúsculo que venimos diciendo que esa policía no puede ser policía», apuntó contra las fuerzas locales.
Por eso, si los jefes comunales pugnan por el mismo proyecto, a pesar de algunas diferencias, podría ser factible una ley para implementar esta medida y paliar el aumento de la delincuencia. Por ahora, Berni está ganando la pulseada, pero habrá que ver por cuánto tiempo.
