Docentes, médicos, estatales y judiciales convocaron a un paro de actividades para el próximo miércoles en reclamo de mejoras salariales y presupuestarias. La medida de fuerza incluirá una movilización a Legislatura y a Gobernación. Desde el gobierno provincial advirtieron que descontarán los días de huelga y que la “imposibilidad del gobierno de dar un incremento masivo es objetiva”.
El conflicto se profundiza y la solución parece lejana. Ni los gremios están dispuestos a abandonar sus reclamos ni el gobierno provincial desistirá en su decisión de no dar aumentos. Ante el fracaso de cualquier tipo de negociación las posiciones se radicalizan cada vez más.
Desde el sector sindical comunicaron que el miércoles próximo realizarán un paro masivo de actividades al que adherirán docentes, médicos, empleados estatales y judiciales. La medida incluirá una movilización a partir del mediodía a la Legislatura bonaerense y a la Casa de Gobierno.
"Definimos una medida de fuerza que se llevará adelante con el conjunto de los trabajadores de la provincia", explicó en un comunicado la presidenta de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), Mirta Petrocini, y agregó que "será un plan progresivo de lucha por la defensa de nuestros derechos".
Es el primer paro de estas características que debe enfrentar el gobierno de Daniel Scioli desde que asumió en el 2007 y sin dudas evidencia una situación provincial cada vez más compleja.
Los docentes nucleados en el Frente Gremial (FEB, Suteba, técnicos de AMET, privados de SADOP y de UDA) cumplieron ayer con la segunda huelga en menos de una semana, con amplios porcentajes de adhesión. También desde los gremios judiciales, médicos, y estatales las medidas de fuerza se vienen reiterando de manera creciente; y aunque cada sector tiene sus reclamos particulares en general coinciden en requerir un aumento salarial para este año y un incremento presupuestario de cara al 2010.
En este contexto el titular del gremio docente de SUTEBA, Roberto Baradel, expresó "si no hacemos paro, pareciera que la educación marchara bien" y agregó "siempre que conseguimos un aumento de presupuesto fue después de haber hecho una medida de fuerza, nunca en una mesa de negociación"; afirmó que la protesta es necesaria "para visibilizar esta situación y que haya un cambio de actitud".
Además Baradel detalló algunas particularidades del reclamo docente. “Hay 160 obras paradas en la provincia de Buenos Aires, suspensión de clases, paro de transportes escolares, amenaza de corte del servicio alimentario, todo eso también es lo que estamos reclamando”, indicó.
Ante la decisión de los gremios, desde el gobierno provincial también redoblaron la apuesta. Además de mantener con firmeza la negativa de cualquier discusión salarial para este año comunicaron que se descontarán los días de huelga. "El jefe de Gabinete instruyó a los ministros a tomar las medidas necesarias para que a los trabajadores que adhieran al paro se les descuente el día", señaló un comunicado oficial.
Por su parte, el ministro de Trabajo Oscar Cuartango llamó a los gremios a la reflexión: “La imposibilidad de la Provincia de dar aumentos masivos de acá a fin de año es objetiva, no es caprichosa. No hay que exacerbar el conflicto. Llamo a que reflexionemos y nos sentemos a discutir cuestiones que no tienen que ver con lo salarial”.
Sin embargo, los sindicalistas advirtieron que la decisión de descontar los días de huelga no hace otra cosa que complicar el panorama. "Puede generar mayor enojo", manifestó Baradel e indicó "De esta manera nunca un gobernador logró resolver el problema".
