Los sindicatos contabilizaron 900 mil participantes en la manifestación que se realizó en Madrid. El Gobierno ha anunciado que "la agenda reformista es imparable". Los servicios mínimos han funcionado con normalidad, según el ministerio del Interior, que califica como "muy moderado" el impacto de la huelga general. La jornada dejó 176 personas detenidas. Hubo 111 marchas en toda España.
Miles de madrileños -900 mil según los sindicatos- han salido este jueves de huelga general a la calle convocados por CC.OO y UGT para rechazar la reforma laboral y los recortes del Gobierno de Mariano Rajoy bajo el lema “Quieren acabar con todo”, y han protagonizado una de las mayores concentraciones de los últimos años en la capital española.
Al término de la marcha, los secretarios generales de CC.OO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, proclamaron que la de este jueves ha sido una "gran huelga" y avisaron al Gobierno que si no modifica "sustancialmente" la reforma y corrige los recortes será el inicio de un "conflicto ascendente y prolongado".
"No es la estación final de nada", clamó Toxo en una advertencia sobre otra nueva huelga general, a lo que añadió Méndez con un símil primaveral que con este primer paro ya se ha "marchitado" el crédito político de Mariano Rajoy.
La manifestación, el acto central de un total de 111 marchas en toda España, ha terminado en la Puerta de Sol como colofón a esta sexta huelga general de 24 horas de la democracia. Con todos los accesos a la céntrica plaza repletos de manifestantes, los líderes sindicales proclamaron la consecución de "una huelga como la copa de un pino".
Y es que desde los sindicatos se consideraba que la manifestación era la oportunidad de alzar la voz para muchos trabajadores que decidieron no secundar la huelga ante las dificultades económicas que atraviesan y el miedo a perder su puesto de trabajo. Una reválida que se ha trasladado a la calle y culminado con miles de personas gritando: "Mariano, Mariano, con esta reforma no llegas al verano" y "Qué viva la lucha de la clase obrera".
Horas antes de iniciarse la manifestación, la Policía Nacional ya había cortado el trayecto del Paseo de las Castellana entre las Plazas de Colón y Neptuno, y entre ambas, en torno a la diosa Cibeles, cientos de jóvenes ya esperaban con pancartas y banderas el arranque de la cabecera.
La marcha arrancó pasadas las 18:30 horas junto al Palacio de Correos, sede del Ayuntamiento de Madrid, en un ambiente festivo, marcado por los pitos y las banderas con las siglas de los principales sindicatos, además de las habituales republicanas y otras de apoyo a colectivos como el de gays y homosexuales.
Los ciudadanos no han dejado de corear consignas a lo largo del trayecto como “Así, así, ni un paso atrás. Contra la reforma, huelga general”, “El pueblo unido jamás será vencido” o “Con este Gobierno vamos de culo”.
Y no faltaron pancartas en rechazo a las actuales políticas económicas del Gobierno: "Rajoy recorta también los meses; que no llego a fin de mes", portaban algunos ciudadanos. Otros apuntaban directamente contra la solución marcada desde Bruselas y espetaban: "Ni deuda ni crecimiento, solucionad la crisis".
CÁNTICOS CONTRA RAJOY Y EL DÉFICIT
En la subida por la calle Alcalá hacia Sol se entonaron cánticos contra la prioridad de rebajar el déficit público y la situación que sufre España en los mercados internacionales. "Nos negamos a pagar por salud y educación", entonaban algunos fijando líneas rojas a Rajoy.
Entre los ciudadanos de a pie, pensionistas, estudiantes y parados se dejaron ver para criticar las medidas emprendidas por el Gobierno para reformar el mercado laboral. Unos, decían que ni siquiera habían consumido durante esta jornada y otros, que se habían ausentado de su trabajo como becarios. "No hay derecho a esta reforma", coincidían.
Otros de los colectivos presentes en la manifestación fueron los ya habituales profesores de la educación pública, con sus camisetas verdes, emblema de los recortes, los trabajadores del espectáculo y un grupo de trabajadores de RTVE que, con camisetas naranjas, defendían la televisión pública.
Además, los manifestantes colocaron una pancarta en una de las puerta de la sede del Banco de España en la que se podía leer “Cerrado por huelga general” y otra en el edificio del Banco Santander en la calle Alcalá más concreto: “Estamos hasta los huevos de tanto recorte”.
ACCESOS BLOQUEADOS A LA PUERTA DE SOL
A las 20.00 horas, la cabecera de la manifestación, con los líderes de CC.OO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez sujetando la pancarta central, permanecía bloqueada en los aledaños a la Puerta de Sol, a la que han podido acceder alrededor de media hora después.
Acompañando a los sindicalistas se pudieron ver además a los ex ministros de Trabajo Manuel Chaves y Jesús Caldera, así como a dirigentes del PSOE como Rafael Simancas, Gaspar Zarrías, Inmaculado Rodríguez Piñerio y Tomás Gómez. Asimismo, el coordinador general de IU, Cayo Lara, acudió a la manifestación para dar su apoyo a los sindicatos.
Una vez que la cabecera de la manifestación accedió a la Puerta de Sol, sobre las 20.30 horas y después de abrir paso entre los congregados, los líderes sindicales se dirigieron a todos los manifestantes. Antes de nada mandaron su ánimo y "calor" a la mujer del fundador de CC.OO. Marcelino Iglesias, "Josefina", quien ha sido hospitalizada esta misma noche.
FRACASO DEL MIEDO
En sus discursos finales los líderes sindicales aseguraron que la ciudadanía ha "vencido al piquete del miedo" y el "éxito" de la huelga no se puede disimular. "Señor Rajoy, este no es un conflicto entre sindicatos y Gobierno, si no entre Gobierno y la mayoría de la sociedad", expresó en tono amenazante.
Méndez además lanzó un mensaje de apoyo a los trabajadores "amenazados" que no secundaron la huelga porque los "empresarios no lo permitieron". "Iremos a los tribunales", avisó. Y tras avisar al Gobierno de que sólo hay dos opciones: "Cambiar o cambiar", lanzó un mensaje a la canciller alemana, Angela Merkel, a Bruselas y a los mercados: "Lo que está haciendo este Gobierno no tiene apoyo social. Que lo sepan".
TAMBIÉN EN BARCELONA
Paralelamente, decenas de miles de personas se concentraban este jueves a media tarde en el Paseo de Gràcia de Barcelona en la manifestación convocada por los sindicatos mayoritarios para protestar contra la reforma laboral del Gobierno de Mariano Rajoy.
Bajo el lema "Se lo quieren cargar todo; los derechos laborales y sociales", UGT, CC.OO. de Cataluña, USOC y CSC han llamado a los trabajadores y ciudadanos a salir a la calle de forma pacífica para defender sus derechos.
El secretario de CC.OO. de Cataluña, Joan Carles Gallego, ha considerado que el paro ha sido un éxito laboral y ciudadano, y ha asegurado que ha quedado demostrado que la inmensa mayoría de los catalanes está harto de políticas "inútiles e injustas".
El secretario general de UGT de Cataluña, Josep Maria Álvarez, ha afirmado que nunca antes en la historia de este país había salido tanta gente a calle.
"A este gobierno le va a costar digerir esta huelga", ha augurado, antes de arrancar una manifestación que pondrá el broche a una jornada que los sindicatos han tildado de éxito.
"LA AGENDA REFORMISTA ES IMPARABLE"
Fátima Báñez ha señalado que la jornada de huelga se está desarrollando con "absoluta normalidad" y ha destacado que se están "cumpliendo los servicios mínimos". Además, ha puesto como ejemplo el dato del consumo de energía eléctrica para asegurar que "la incidencia es menor" que en convocatorias de huelga anteriores.
En una comparecencia en el Congreso de los Diputados, Báñez ha indicado que "las partes troncales" de la reforma "no se van a cambiar" porque, según ha dicho, son necesarias para volver al crecimiento económico y la creación de empleo. "La agenda reformista del Gobierno es imparable", ha recalcado.
Dicho esto, ha recordado que la reforma laboral se está tramitando como proyecto de ley para que los demás grupos parlamentarios puedan hacer aportaciones y "enriquecerlo". "El Gobierno espera la aportación de todos los grupos para mejorar el texto y esperamos que salga con amplio respaldo de la Cámara", ha subrayado.
Por su parte, la directora general de Política Interior, Cristina Díaz, en su comparecencia de las once de la mañana, ha explicado que el impacto de la huelga general es "claramente inferior" al que se registró durante el paro del año 2010.
Durante su comparecencia en la sede de Interior, Díaz ha destacado dos aspectos claves para realizar estas afirmaciones que son la "evolución del consumo eléctrico" y "el arranque de las grandes superficies comerciales". "La normalidad en los centros de trabajo españoles es muy elevada", ha subrayado.
Por último, Díez ha querido expresar "su satisfacción por la responsabilidad y el respeto" que están mostrando "los ciudadanos españoles" a la hora de ejercer o no su derecho a la huelga.
