Durante el debate en el Senado, Juliana Di Tullio denunció presiones sobre su bloque y Anabel Fernández Sagasti cuestionó que la iniciativa excluyera delitos como la trata, el narcotráfico y la pedofilia. Apuntaron a una estrategia para proscribir a Cristina Kirchner.
El debate sobre el proyecto de ley de Ficha Limpia en el Senado argentino, que busca impedir que personas con condenas por corrupción en segunda instancia accedan a cargos públicos, generó intensas discusiones entre los legisladores. Las senadoras Juliana Di Tullio y Anabel Fernández Sagasti, ambas de Unión por la Patria (UxP), expresaron su oposición al proyecto durante las sesiones.
La senadora por Mendoza criticó que el proyecto se enfoque exclusivamente en delitos de corrupción, sin incluir otros crímenes graves como narcotráfico, trata de personas, delitos de lesa humanidad y pedofilia. Señaló que esta omisión podría interpretarse como un intento de proscripción política, especialmente hacia figuras como la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Fernández Sagasti cuestionó la falta de presencia de funcionarios del Ejecutivo en el debate y anunció que su bloque presentaría un dictamen en minoría para ampliar el alcance del proyecto.
Además, Sagasti pidió un examen toxicológico para ver si hay senadores que consumen cocaína, lo que generó la molestía de los libertarios que le gritaron «botona»:
Por su parte, la senadora bonaerense expresó su preocupación por las presiones y amenazas que, según afirmó, recibió su bloque en el contexto de debates anteriores en el Senado. Aunque sus declaraciones no se centraron exclusivamente en el proyecto de Ficha Limpia, Di Tullio destacó el clima de tensión y las posibles motivaciones políticas detrás de ciertas iniciativas legislativas.
El proyecto de Ficha Limpia obtuvo dictamen favorable en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, con el apoyo del oficialismo y bloques aliados. Sin embargo, la oposición, representada por senadores como Fernández Sagasti y Di Tullio, manifestó su rechazo y presentó propuestas alternativas. El debate reflejó las profundas divisiones políticas en torno a la transparencia y la elegibilidad de los candidatos en el sistema electoral argentino.
