Trabajadores del Hospital Moyano alertan por la falta de personal, salarios bajos y el deterioro edilicio. Aseguran que la demanda de atención creció de manera exponencial en los últimos años.
Nota
Trabajadores de los hospitales neuropsiquiátricos de la Ciudad de Buenos Aires denunciaron un profundo deterioro del sistema público de salud mental y advirtieron que la creciente demanda de atención convive con falta de personal, salarios que consideran insuficientes y graves problemas de infraestructura.
Uno de los casos más críticos es el del Hospital Moyano, donde, según denunciaron desde la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), las consultas en la guardia pasaron de unas 60 por día a más de 200, lo que representa un incremento cercano al 235%.
«Antes de que asumiera este gobierno, en la Guardia del Hospital Moyano había 60 consultas por día, hoy la demanda supera las 200. Con eso aparece la sobrecarga laboral porque hay poco personal», afirmó Javier Venegas, secretario general de ATE en el hospital.
Según explicó el dirigente, la falta de profesionales se agravó porque los trabajadores que se jubilan o fallecen no son reemplazados, generando una mayor carga de trabajo para el personal que permanece en funciones.
Falta de personal y salarios bajos
Desde el hospital también señalaron que la escasez de recursos humanos afecta directamente la atención. De acuerdo con un relevamiento interno, hay apenas dos camilleros para 590 pacientes y, en varios pabellones con entre 30 y 35 internados, solo trabajan dos enfermeros por turno.
A esto se suma el reclamo salarial. Venegas aseguró que un empleado administrativo percibe alrededor de 900.000 pesos, mientras que un enfermero cobra poco más de 1,1 millones de pesos. Además, cuestionó la modalidad de contratación de 18 horas implementada por el Gobierno porteño, que implica salarios cercanos a 650.000 pesos para los nuevos trabajadores.
Reclamos por el estado de los edificios
Los trabajadores también denunciaron el deterioro de la infraestructura hospitalaria. Entre los principales problemas mencionaron desprendimientos de mampostería, filtraciones, falta de calefacción, ascensores fuera de servicio, ventanas rotas y sanitarios que no funcionan correctamente.
«De los cinco baños que hay en un pabellón funcionan dos. Tampoco hay calefacción y los ascensores no funcionan. Los mismos compañeros bajamos a las usuarias en silla de ruedas por las escaleras», sostuvo el delegado sindical.
Caída del presupuesto
En paralelo, un informe del Observatorio Económico de la Ciudad del CEPA advirtió una disminución en la ejecución presupuestaria de los hospitales especializados en salud mental.
Según ese estudio, el Hospital Borda ejecutó cerca de 42 mil millones de pesos durante 2025, un 4% menos que en 2022. En tanto, el Hospital Moyano registró una caída acumulada del 3% en el mismo período.
Frente a este panorama, los trabajadores reclaman mayores inversiones, incorporación de personal y mejoras edilicias para responder al fuerte aumento de la demanda de atención en salud mental que, aseguran, se profundizó en el actual contexto económico y social.
