Juntos por el Cambio llegó al 2023 fragmentado. La ruptura a nivel nacional, tras el pacto Milei-Macri, generó más distanciamiento. La Libertad Avanza debutaría con un bloque de tres bancas, pero intentando acercar posiciones con algunos ediles amarillos.
El Concejo Deliberante de San Martín cambiará su fisonomía a partir de la semana próxima. No sólamente en los nombres, sino en el esquema de representación. Ya no regirá el bipartidismo entre Unión por Todos y Juntos por el Cambio. En los próximos años, al cuerpo legislativo municipal se le agrega una tercera fuerza, La Libertad Avanza, que en los comicios de este año logró tres bancas.
Además, la ruptura de Juntos a nivel nacional a partir del pacto Milei-Macri generó más movimiento interno en el frente de San Martín. Y como las negociaciones por el gabinete presidencial no culminaron, es todavía incierta la cantidad de bloques que habrá en el Concejo.
Por lo pronto, LLA formará un bloque de tres concejales: Marcelo “Ballester” Gil, Verónica Caro (empleada de carrera del hospital Eva Perón) y Santiago Leo (dirigente de Villa Ballester, trabajador del Poder Judicial y hombre de “Unión Celeste y Blanco” de Fernando Rozas). Todavía no se definió quién será el presidente y “seguirán las conversaciones hasta el lunes”, afirman desde el espacio.
El próximo lunes asumirán los nuevos ediles y se concretará el recambio legislativo.
Los concejales de Juntos por el Cambio ya venían divididos en los últimos años. Con el movimiento a nivel nacional, esas divisiones se podrían incrementar. Sobretodo en la previa de un año que no será electoral.
Santiago Echevarrieta de la Coalición Cívica-ARI ya avisó que no se alineará al acuerdo Milei-Macri, por lo que formaría un monobloque o formará parte de un interbloque no alineado con el gobierno nacional.
Ramiro Alonso López y Carolina Elvedz, dos ediles de Santiago López Medrano (perdió en las PASO municipales y luego llamó a votar por LLA en el balotaje), son los que más acercamiento tienen con LLA ya que sus referentes de arriba acordaron un trabajo en conjunto.
¿Podrán ambos espacios, estar plantados en dos bloques, pero conformando un interbloque de cinco? Lo nacional puede llegar a ordenar esas piezas a nivel local.
Sin embargo, el sector de López Medrano hoy mira más a los tres concejales del PRO, con Andrés Petrillo a la cabeza. ¿Un bloque PRO de cinco? Otro de los posibles escenarios. Recién se definirá el domingo a la noche.
Sabemos que el sector radical liderado por Walter Carusso no confluye con la definición que tomaron Macri y Bullrich. Por ello, los ediles Alexia Carusso y Analía Mairano también estarían conformando un bloque propio.
El sector de Jorge Macri también tendría su propio espacio. El jefe de Gobierno porteño electo es un dirigente del PRO pero tiene una relación particular con el presidente electo. No hizo campaña a su favor en el balotaje, ni emite fuerte declaraciones de apoyo como otros referentes macristas. Petrillo es uno de sus hombres en San Martín, y podría conformar otro bloque de dos o tres miembros. Allí cuenta a Natalia Quiñoa.
Una vez que Petrillo renuncie a su banca obtenida en 2021 y asuma la ganada en 2023, quedarían ellos tres como concejales y se les sumará Sergio Borquéz, asumiendo la banca del 2021.

