La crisis económica hizo que las grandes cadenas hoteleras debieran ofrecer rebajas en sus tarifas, situación que los grandes hoteles alojamiento no sufren.
Habrá que reorientar el camino hacia la felicidad si parte de ella depende del dinero disponible para concretar una noche de amor; habrá que aprovecharse de la desgracia (pasajera) de otros para obtener la sonrisa propia; habrá que cambiar albergues transitorios por hoteles cinco estrellas.
Es que la crisis financiera internacional produjo lo que hasta hace poco hubiera resultado increíble: una noche en cualquiera de los hoteles más famosos del mundo, como por ejemplo el Sheraton, resulta más barato que una de arrumacos en un “telo” Clase A, según publicó El Cronista Comercial.
Resulta que a partir de la baja en el turismo internacional de mayor poder adquisitivo como consecuencia de la crisis que, ahora también, agobia los bolsillos grandes del mundo, las grandes cadenas hoteleras en Buenos Aires debieron realizar ofertas a las que no sucumbieron los hoteles alojamiento de mayor nivel… “demanda” que le dice el sistema económico.
De esta manera, pasar una noche en el Intercontinental o el Sheraton de Capital Federal puede costar 700 pesos, con gran variedad de servicios incluidos, y hasta con la posibilidad de negociar un mejor precio. En cambio, en los albergues transitorios la crisis no llegó.
Es que en aquellos más top, como el General Paz o el Dissors, los que ofrecen muebles de diseño y jacuzzi en patio privado, plasma e Internet, sushi y los mejores vinos, no hay crisis que valga., y para poder pasar una noche en ellos se deberá desembolsar, en promedio, 1.000 pesos.
