El referente de Juntos por el Cambio de San Martín destacó la postura de Vidal desde el inicio de la pandemia, y consideró que “en todos los frentes electoral hay posiciones más extremas”. “No es que sean más, es que a veces fritan más fuerte”, aseguró. Su opinión sobre las reaperturas en el distrito.
El ex candidato a Intendente de San Martín y referente distrital de Juntos por el Cambio, Santiago López Medrano, destacó el papel de María Eugenia Vidal desde que dejó la Gobernación hasta la actualidad, en la que intensifica los encuentros vía Zoom con intendentes, dirigentes y concejales del espacio en la Provincia de Buenos Aires.
¿Cómo analizás las reaperturas de los distintos rubros y actividades en San Martín?
Desde mayo presentamos los protocolos para la reapertura gradual de distintas actividades que creíamos que ya podían estar abriendo, como el sector gastronómico o de la construcción, o la actividad de los gimnasios. Lo presentamos en el Concejo Deliberante y también al Intendente. Trabajamos con las cámaras empresariales y los comerciantes. Era necesaria la reapertura, sabiendo de la cuestión de la convivencia con el virus, sin relajar los cuidados. Se demostró que con protocolos serios, se pueden hacer reaperturas, sin aumentar los casos. Me hubiera gustado que hubiera sido antes y con más promoción. Distritos vecinos, como San Isidro y Tres de Febrero, lo han trabajado mejor.
¿Notaste poca promoción?
Lo hablábamos en la entrevista anterior, hace varios meses se veían estas reaperturas de hecho. Pasabas por la peatonal Belgrano y funcionaba la mayoría de los comercios La gastronomía también. En la Ciudad de Buenos Aires se trabajó con mucha claridad y buena información, que es clave para el consumidor y el vecino que va a tomarse un café, así también tiene la tranquilidad. La actividad deportiva es otro tema con el cual insistimos desde el día hoy. O el permiso de usar algunas calles para favorecer a los comercios gastronómicos, más ahora con el buen clima. Hay mucha preocupación para que no salga del discurso oficial.
Vidal viene realizando charlas de Zoom con dirigentes de distintas regiones. Hoy vos compartiste también un encuentro virtual. ¿Cuál es el mensaje que envía?
María Eugenia tuvo un mensaje muy claro desde el principio de la pandemia. En las reuniones que participa, siempre tiene la misma línea: mucha responsabilidad, acompañamiento como oposición a determinadas medidas del gobierno, como fue el comienzo de la cuarentena y la renegociación de la deuda. Pero también marcó sus posiciones sobre Vincentin o la liberación de presos, entre otros temas. Siempre fue clara: que la grieta como está planteada no le sirve a la sociedad y que hay un impacto social muy fuerte por la cuarentena. Eso se está viendo en los números pero irá en ascenso. Hay que estar preparado como Estado para eso. Y también repite: es fácil decir a todo que sí, es fácil decir a todo que no. Lo más difícil es tomar una postura seria y responsable.
“La grieta nos trajo hasta acá y los resultados no son buenos” dijo Vidal en una de esas charlas. ¿Creés que el frente electoral de ustedes podrá ser encabezado por un dirigente que no alimente la grieta con fines electorales?
Yo espero que eso pase en todos los frentes. La gran mayoría de la sociedad, la gente que uno conoce, no está en los extremos de las posiciones. Las posiciones más extremas, que las hay en todos los espacios, no es que sean más, es que a veces gritan más fuerte. Tienen un discurso que hace más ruido en los medios, generan más espuma. Pero en el día a día, la mayoría está cansada que cualquier tema sea una grieta, que cualquier ámbito que uno toca, termina ensombrecido por esta grieta irreconciliable. Para ganar una elección, la ganás con el 51% de los votos, pero para gobernar tenés que hacerlo para el 100%. Algunos parecen encerrados en dogmas, y todas sus decisiones van en ese sentido.
Vidal dijo que Juntos por el Cambio se amplió y por eso hoy presenta más líderes. Al igual que el frente oficialista, tienen lideres con posturas extremas.
Pasar de oficialismo a oposición es un aprendizaje. Esta situación de más cantidad y de más transversalidad de liderazgos, también es una idea que hay que ir aprendiendo en el camino. Está bueno no depender exclusivamente de una persona. El personalismo no es bueno para la política. Entre esos liderazgos hay matices y perfiles distintos. Yo pienso más en las coincidencias, hay valores donde no hay diferencias ni grietas. Es todo un tema poder trabajar eso en un año como este, donde no solo pasamos a ser oposición, sino que luego vinieron la pandemia, la cuarentena y la crisis.

