Katopodis encabezó la jornada por el Día de la Industria, donde estuvo Axel Kicillof. El encuentro dejó muchas apreciaciones dentro del peronismo. La foto fue buena, pero no todo fue «color de rosa».
En San Martín se organizó un brindis para celebrar el Día de la Industria en el Predio de Exposiciones Migueletes. En la previa se esperaba la presencia de una variada visita de dirigentes políticos, desde el kirchnerismo, peronistas hasta el radicalismo crítico.
Durante la jornada se cuestionó al modelo económico y productivo de Cambiemos, y sirvió para que los empresarios locales expresen su realidad cotidiana.
Muy temprano estuvieron el diputado de Parlasur Jorge Taiana y la secretaria de Producción de La Matanza Debora Giorgi, con experiencia en la gestión bonaerense y nacional. Fueron los primeros en hablar, y el ex canciller se tuvo que retirar muy rápido para despedir a un hijo que viajaba al exterior. Mientras brindaba la rueda de prensa, llegó la comitiva de Unidad Ciudadana.
El ex ministro Axel Kicillof ingresó acompañado del concejal Hernán Letcher y del diputado provincial Lauro Grande. Fue llamativo ver al edil ocupando un extremo de la mesa, e incluso sentarse antes que el diputado nacional.
“Que suba Hernán a la mesa”, dicen que escucharon decir a Kicillof para garantizar la presencia de Letcher arriba del escenario. El ex ministro recién subió unos minutos más tarde y se ubicó al lado de Alejandro Tsolis, el secretario de Producción local. “Los industriales invitaron a Kicillof para que cierre el encuentro, pero lo quiere cerrar Katopodis”, se quejaron desde Unidad Ciudadana.
Por gentileza, cierto es que el mensaje final fue de Kicillof, y Katopodis apenas pronunció un breve saludo final. Sus palabras más fuertes habían sido para abrir el encuentro.
Pero el comentario generó otra pregunta: ¿Quién organizó realmente el encuentro? En la convocatoria oficial se habló de una jornada organizada en conjunto entre las Cámaras y el Municipio. Pero casi no hubo cartelería de los industriales, apenas un pequeño banner de la Cámara Económica Sanmartinense, en un sector alejado. El resto fue una gran cartelería con referencias a la importancia de la Industria y con firma del Municipio.
El dato mostró también las diferencias entre los industriales. Algunos muy identificados con el kirchnerismo, otros con aires críticos a la gestión de Cristina pero con cuestionamientos al gobierno actual, y otro grupo muy pequeño que respalda a Cambiemos. “De todos los que están acá, hay un 70% que está arrepentido, porque los votaron casi todos”, chicaneó un industrial a LaNoticiaWeb.
No se entendió la presencia de Felisa Miceli, la ex ministro de Economía juzgada por la tenencia de dinero sin declarar en su despacho. Estuvo sentada al lado de la textil Victoria Olalla y dicen que la convocó un empresario militante del kirchnerismo. Ese grupo también le había asegurado a Kicillof que cerraría el encuentro. Las ausencias de otros invitados facilitaron la improvisación del momento. ¿Pero qué hubiera pasado si venían todos?
Por ejemplo, Facundo Moyano tenía a sus fotógrafos preparados en el Centro Migueletes. Cuando se retiraron hablaron con un allegado de LaNoticiaWeb: “Nos dijeron que levantemos todo porque Facundo no viene. Está muy K el encuentro”.
Felipe Solá se excusó más tarde porque tenía un evento de un familiar.
Pero quienes estuvieron en sintonía con Facundo Moyano fueron la concejal Mirta Ward del Frente Renovador, y el ex intendente Carlos Brown, que buscó no llamar la atención. No fueron los únicos que se sintieron avasallados por el alto perfil de la comitiva de Unidad Ciudadana.
La idea del katopodismo era convocar a todos los sectores del peronismo en un paso hacia la unidad. El proceso suele presentar roces y diferencias y se presenta sinuoso camino al 2019.

