El delantero argentino anticipo sus vacaciones y se ausentó de la practica con permiso del club, no estará presente en el partido ante el Eibar y ya tiene la cabeza en la selección Argentina para las eliminatorias y Copa América
Durante el entrenamiento de este viernes en el campo Tito Vilanova de la Ciudad Deportiva Joan Gamper hubo una ausencia que llamó poderosamente la atención de todos los medios. Lionel Messi, con el aval del Barcelona, no se hizo presente y de esta manera no jugará la última fecha de La Liga. Los Culé, ya sin chances matemáticas de quedarse con el título, visitarán mañana al Eibar, último en la tabla de posiciones. Los otros que futbolistas que faltaron a la práctica comandada por Ronald Koeman fueron Pedri y Marc-André ter Stegen (recientemente operado).
De este modo, la Pulga anticipó sus vacaciones para cambiar el chip y ya focalizarse en la Copa América, un torneo que le es esquivo al argentino y que buscará tachar de su lista de pendientes. Tras la baja de Colombia y a la espera de que la Conmebol confirmó las sedes del torneo (una posibilidad es que se haga en su totalidad en el país), el conjunto comandado por Lionel Scaloni ya conoce a sus rivales. Integra el Grupo A junto a Chile, Uruguay, Paraguay y Bolivia.
Antes disputará dos juegos correspondientes a las Eliminatorias Sudamericanas rumbo al Mundial de Qatar 2022. El jueves 3 de junio recibirá a Chile, mientras que el martes 8 chocará ante Colombia. Vale destacar que tras cuatro jornadas la Albiceleste se encuentra en la segunda colocación con 10 unidades, dos menos que el líder Brasil.
Esta decisión se dio en medio de la incertidumbre que existe con respecto al futuro de Lionel Messi. El 10, que aún no viajó rumbo a Argentina y que se encuentra actualmente en su domicilio de Castelldefels, tiene contrato con Barcelona hasta el 30 de junio de este año y varios poderosos se encuentran al acecho para poder contratarlo, como el Manchester City de Pep Guardiola o el Paris Saint Germain de sus amigos Neymar y Ángel Di María.
Messi, a sus 33 años, fue una de las grandes figuras del equipo. Ya prácticamente se aseguró el trofeo del Pichichi del torneo local con 30 goles, siete más que Gerard Moreno, su más inmediato perseguidor; y cerró con un impactante registro, al marcar un total de 38 tantos y brindar 14 asistencias en 47 presentaciones.
