«La verdad que yo no la acepto como libertaria, me molesta que le digan la vice libertaria», agregó la diputada nacional.
La interna en el Gobierno nacional sigue sumando capítulos y en las últimas horas, dos de las mujeres más reconocidas de La Libertad Avanza (LLA) volvieron a protagonizar un cruce que marca la grieta que existe entre el presidente, Javier Milei, y Victoria Villarruel. La diputada nacional, Lilia Lemoine, apuntó contra la vicepresidente: «La verdad que yo no la acepto como libertaria, me molesta que le digan la vice libertaria». Y agrego que «se comporta como la casta».
Lemoine confesó que el malestar con la titular del Senado surgió por la falta de compromiso que tendría con el proyecto de país planteado por el liberalismo. «No es que no la quiero, no es personal. Estamos todos, tenemos que luchar por los mismos objetivos, pelear». Y comparó: «Hasta Patricia Bullrich se vino con nosotros y está dando una pelea en seguridad, entonces no era momento del personalismo, menos con el vicepresidente».
Por otro lado, la legisladora respondió sobre Villarruel respecto a las versiones que indican que tiene su propio proyecto presidencial: «A mí lo que me molesta es que ella priorice su imagen positiva a un proyecto de país». Y agregó en diálogo con el canal TN: «Se comporta como la casta, le gusta. Entonces, que se quede con la casta, no con nosotros».
Lemoine aseguró que habían un montón de actitudes de Villarruel que la habrían molestado. «Empezando que se retrasó el tratamiento de la Ley de Bases por su desempeño», recriminó al señalar que también habría contratado una agencia de publicidad para trabajar en su marca personal. «No había terminado de jurar el presidente y ella ya tenía su propio logo«, expuso.
En línea con esto, la diputada libertaria acusó a Villarruel de «sonreírle al kirchnerismo» y «decir lo que le convenga» para mantener una imagen positiva. «Eso está mal, cuando uno está al lado de alguien está en las buenas y en las malas, no está en las buenas nada más«, sentenció, para después comparar que el resto de los integrantes del gobierno se arriesgaban al tomar “decisiones antipáticas, pero que son necesarias para crecer al largo y mediano plazo».
A pesar de que la legisladora consideró que podría haber una recomposición en la relación con la vicepresidente, remarcó que sería poco probable al asegurar que no había un alto al fuego desde el costado de Villarruel. Y dijo: «No le creo nada, porque una vez es error, dos veces es coincidencia, tres veces es un patrón y acá hubo diez, veinte cosas que son inaceptables«.
Por este motivo, le recomendó que «siga como vicepresidente tocando la campanita del Senado y firmando los decretos que el presidente le indique cuando esté ausente en un viaje por trabajo». Asimismo, señaló que su función debería estar acotada a eso, aunque «no lo entienda».
