La votación en la Cámara Alta aparece abierta pese al optimismo del oficialismo, que asegura contar con el respaldo necesario para avanzar con el proyecto impulsado por Federico Sturzenegger. Sin embargo, varios bloques aliados mantienen reparos y esperan conocer la versión final del texto, mientras la oposición intenta sumar voluntades y apuesta a que la movilización convocada frente al Congreso influya sobre los legisladores indecisos
La definición sobre el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada volverá al recinto del Senado el próximo jueves, cuando se reanude la sesión que había pasado a cuarto intermedio. En La Libertad Avanza (LLA) aseguran contar con los votos necesarios para otorgarle media sanción a la iniciativa, aunque varios aliados condicionan su respaldo a la incorporación de cambios en la redacción definitiva.
La sesión coincidirá con el viaje de Javier Milei a Colombia para participar de la asunción del presidente Abelardo De la Espriella, por lo que el Poder Ejecutivo quedará transitoriamente bajo la conducción de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien ya manifestó su rechazo al proyecto. Aun así, el oficialismo sostiene que dispone de 36 votos afirmativos, un escenario que contemplaría un eventual desempate a cargo de Bartolomé Abdala, mediante el doble voto reglamentario.
Durante el receso parlamentario, la presidenta del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, mantuvo un encuentro con el ministro de Desregulación y Modernización del Estado, Federico Sturzenegger, impulsor de la iniciativa. Tras esa reunión, la senadora transmitió que el funcionario aceptó introducir modificaciones sobre un texto que ya atravesó quince versiones distintas.
Entre los cambios reclamados por sectores aliados figuraban la exigencia de un doble aval entre Nación y las provincias para autorizar la venta de tierras de frontera a particulares o empresas extranjeras, la eliminación del mecanismo de silencio administrativo y el reconocimiento de facultades provinciales para establecer límites propios a la adquisición de tierras por parte de extranjeros, aun cuando puedan dictarse normas locales que regulen esos casos. Sturzenegger había rechazado esos planteos días antes, pero finalmente habría accedido a revisarlos. Con esa negociación en marcha, Bullrich optó por impulsar el cuarto intermedio luego de demostrar que podía garantizar el cuórum.
En paralelo, el PRO ratificó su respaldo al proyecto. Según indicaron fuentes del partido, sus tres senadores —incluida Andrea Cristina, ausente en la sesión del 16 de julio por haber sido madre recientemente— participarán del debate del 6 de agosto y acompañarán la iniciativa.
Los apoyos todavía en revisión
En LLA calculan que los votos favorables surgirán de sus 21 integrantes, los tres representantes del PRO, diez senadores radicales, Carlos «Camau» Espínola y la tucumana Beatriz Ávila, del espacio Independencia.
Sin embargo, varios de esos sectores todavía evitan confirmar públicamente su posición y coinciden en que primero quieren conocer la versión final del expediente. Desde el entorno de Beatriz Ávila no hubo definiciones, mientras que referentes vinculados al gobernador Osvaldo Jaldo tampoco precisaron cuál será la postura.
La incertidumbre también alcanza a otros bloques. Desde Neuquén evitaron anticipar el voto de Julieta Corroza. En el caso de Flavia Royón, del espacio Todos por Salta, su entorno remarcó que la ex secretaria de Energía considera que «debemos preparar el marco jurídico para un sistema federal», aunque valoró que finalmente se eliminara el capítulo referido a la Ley de Barrios Populares.
La senadora chubutense Edith Terenzi, ausente en la sesión anterior por cuestiones familiares, tampoco confirmó si estará presente en el nuevo debate. Desde el entorno de un legislador radical señalaron: «Por como viene el tema, hay que esperar el texto definitivo. Ahí se verá si se contemplaron y de qué manera las propuestas realizadas».
De hecho, varios oficialistas todavía no tuvieron acceso a una eventual versión número 16 del proyecto, que incorporaría las modificaciones negociadas por Bullrich con Sturzenegger, a quien Milei bautizó como «el Coloso».
En el oficialismo reconocen que el margen sigue siendo estrecho. «Están bastante seguros. Si perdemos alguno, tenemos que sacar el capítulo de Tierras», admitió una fuente parlamentaria al evaluar el impacto que podría tener la presión social sobre algunos aliados. Para el día de la sesión ya fueron convocadas movilizaciones frente al Congreso en rechazo a la apertura de la compra de tierras por parte de extranjeros.
La oposición busca bloquear la iniciativa
El rechazo al proyecto está encabezado por el bloque Justicialista. Desde ese espacio admiten que continúan las conversaciones con otros sectores para intentar impedir la aprobación de la iniciativa.
En declaraciones recientes, el senador Mariano Recalde sostuvo que el día del tratamiento del proyecto de extranjerización de tierras debía registrarse «una gran movilización» porque, según consideró, la presión social influye sobre los legisladores que todavía no definieron su voto.
El bloque de 21 integrantes presidido por José Mayans conduce el interbloque Popular, integrado además por el Frente Cívico y Social de Santiago y Justicia Social Federal. Desde este último espacio, el riojano Fernando Rejal sostuvo en redes sociales que el Gobierno de Javier Milei busca «pretenden rematar las tierras y ceder nuestra soberanía».
También anticiparon su rechazo los senadores santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano, del bloque Movere por Santa Cruz. En la misma línea se pronunciaron referentes del Frente Renovador por la Concordia de Misiones, que integran Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, mientras que en el entorno de Alejandra Vigo, de Provincias Unidas, estiman que la legisladora cordobesa tampoco respaldará la iniciativa.
Por su parte, la titular del bloque Convicción Federal, Carolina Moises, expresó en redes sociales: «Nos oponemos a la venta de tierras a extranjeros sin restricciones ni controles y no queremos incluir a inquilinos en desalojos express».
Con los 25 integrantes del interbloque peronista, los tres senadores de Convicción Federal, los representantes santacruceños, los misioneros y Alejandra Vigo, la oposición reúne 33 votos. Si, como prevé el oficialismo, Bartolomé Abdala preside la sesión y no participa de la votación salvo en caso de empate, los sectores que rechazan el proyecto necesitarán sumar al menos cuatro voluntades más para impedir la aprobación o dejar sin cuórum el tratamiento.
