Mientras continúa la indefinición por el radical que lo acompañará en la fórmula, el ex ministro lanza hoy oficialmente su campaña en el Gran Rex.
En el entorno de Roberto Lavagna, se extiende la preocupación por la raletización que sufre la campaña del candidato y la falta de definición sobre su compañero de fórmula, situación que no parece incomodar al ex ministro que se apresta a encabezar el próximo jueves su primer acto multitudinario, en el porteño Teatro Gran Rex.Lavagna suele manejar sus tiempos con una sangre fría y cierta inflexibilidad, que supo incomodar en su momento a Eduardo Duhalde y luego, a Néstor Kirchner. Ahora el ex ministro ha resuelto que esperará el resultado de las elecciones porteñas del 3 de junio para definir quien será su compañero de fórmula. Paréntesis que tiene muy incómodos a sus aliados del radicalismo.
Existe una puja sorda entre el titular del radicalismo Gerardo Morales,y los jefes de bloque del Senado, Ernesto Sanz y de Diputados Fernando Chironi, por ver quien de ellos será candidato a vicepresidente –en caso de que finalmente esta sea la decisión de Lavagna-. El ex ministro Federico Storani, también se anota para esa postulación y el ex senador Solari Irigoyen. La demora de Lavagna en definir esa candidatura se suma a otro elemento que preocupa y mucho a los radicales: el “excesivo” bajo perfil de la campaña. Reclaman además ampliar las recorridas por el país, para que haya una relación más directa entre el ex ministro y el común de la sociedad. En rigor, la preocupación es más profunda y se vincula con la falta de desarrollo territorial del proyecto presidencial, que hasta ahora no ha tomado con seriedad la necesidad de contar con candidatos y referentes en cada localidad del país. Así como una estructura de fiscalización acorde, para el día de la elección.
En este sentido, en el entorno de Lavagna creen que será una prueba de fuego su lanzamiento el próximo diez de mayo en el teatro Gran Rex, ya que será un termómetro para ver lo que pude generar el candidato en su primer gran acto de campaña, ante las cinco mil personas que esperan juntar. Chironi, Sanz y Morales han dialogado más de lo que trascendió sobre estos temas. Intuyen que en el centenario partido el ex ministro no termina de convencer a sus correligionarios. Y creen que “la moderación puede confundirse muchas veces con falta de decisión o entusiasmo”, dijo textualmente uno de ellos. Los tres radicales coinciden en que Lavagna tiene un enorme interés en ser ungido como presidente, pero están convencidos que el perfil demasiado “tecnicó” que percibe el candidato puede ser un flanco débil para tener en cuenta de aquí a octubre. “Tenemos a nuestro favor un candidato idóneo, de probada eficiencia, transparente y comprometido. Ahora falta un plus de energía para que la gente se lo pueda imaginar como pres
idente de la nación”, apuntó otro.
Sin embargo, reconocen que la violenta disputa porteña entre Jorge Telerman, Mauricio Macri y Alberto Fernández es una prueba de que la mesura tiene sus ventajas. “Para la presidencial será igual y queremos quedar afuera del chicaneo y la pelea burda. Vamos a seguir con nuestros planes, sin apuro”, razonan. Quienes tratan de entenderlo, consideran que Lavagna mantiene una estrategia similar a la de Duhalde, de mantenerse agazapado y solo arremeter en los momentos oportunos. Pero otros cuestionan esta estrategia: “La diferencia es que Duhalde tiene probada capacidad de gestión y una construcción de muchos años. Cada vez que habla Duhalde es un remolino. Mientras que a nosotros la instalación nos cuesta muchísimo”.
Hace días Lavagna estuvo visitando La Matanza y la experiencia no fue muy positiva. Algo similar sucede con el respetado economista y candidato a la gobernación de la provincia, Jorge Sarghini, que aún no prende en las encuestas y tiene serior problemas de conocimiento público. Por ahora, Lavagna se mantiene inalterable en su juego. Sigue dando entrevistas muy puntuales a diversos medios y sus críticas al gobierno suelen centrarse en los corrimientos indebidos en la política económica –tras la elección legislativa de octubre de 2005 y su salida de Economía-y en los cada vez más brutales avances sobre las instituciones y las garantías constitucionales. Finalmente, pese a que las últimas encuestas conocidas lo ubican a décimas de Elisa Carrió, en el lavagnismo no descartan que un eventual triunfo de Telerman, puede darle un fuerte envión a la líder del ARI y su última creación política: la Coalición Cívica.
