Luego de girar a comisión proyectos pendientes del año pasado, oficialistas y opositores protagonizaron un fuerte debate político en el recinto. Todo comenzó por el reclamo salarial del concejal y gremialista José María Carosio. Pases de facturas y discusión en torno a la Rendición de Cuentas. Video de la sesión.
Por Gonzalo Cores
Por unanimidad, y con la única ausencia de Osvaldo Lobato, los 23 concejales enviaron nuevamente a comisión a una serie de expedientes que no fueron tratados el año pasado porque el ivoskismo no había obtenido quórum tras la derrota electoral. Algunos de esos proyectos se vinculaban con excepciones en la construcción de “viviendas multifamiliares”. Pero el orden del día estipulado para la sesión del miércoles tomó un papel secundario.
A las 11 arribó el concejal José María Carosio, secretario general del Sindicato Trabajadores Municipales de San Martín junto a treinta integrantes de su Comisión Directiva, para pedirle a los demás ediles que apoyen un pedido de comunicación al Poder Ejecutivo que, minutos después, presentaría junto al opositor Gustavo Suárez.
El gremialista arribó al edificio deliberativo diciendo que, en una reunión con el secretario de Economía y Hacienda, Miguel Appezzatto, durante esa mañana, el Ejecutivo le comunicó su propuesta de aumentarle a los empleados un 12 por ciento su salario, y otro 10 por ciento en septiembre. “Más que una herida, es un cachetazo a la dignidad de los trabajadores”, consideró Carosio, ya en el recinto. Su gremio exigía un incremento del 25 por ciento del salario y del 50 por ciento del refrigerio. De todas maneras, según lo que averiguó LaNoticiaWeb, Carosio se comunicó con el funcionario municipal, quien le dijo que el gobierno mantenía la misma propuesta que la semana pasada (12 por ciento ahora, y 10 por ciento a mitad de año). Por la tarde se conoció que el Intendente, finalmente propuso un aumento del 22 por ciento para todos los trabajadores
“Fue en este recinto donde aprobamos el aumento de hasta 25 por ciento de casi 140 mil partidas, y en ese momento yo dije que correspondía que los municipales también tengamos un aumento del 25 por ciento”, recordó el edil que, junto a Diego Perrella, presidente del cuerpo, y Xavier Areses, asumieron en 2009 con la lista de Unión-PRO. Carosio le hizo recordar aquella época: “Es de 1600 pesos el sueldo del municipal, que es el obrero de esta fábrica. Señor Presidente, mejor que usted nadie lo debe saber, usted vivió dentro del sindicato durante nuestra campaña. Más de 600 compañeros hicieron la fiscalización de esa lista. Señor Presidente, le ruego a usted que se acuerde cuando planificamos que, si tendríamos un gobierno peronista, íbamos a estar mucho mejor los compañeros municipales”. Y agregó: “En el país hay un 25 por ciento de inflación, y en San Martín también porque no es una isla”. Daniel Ivoskus fue el único que festejó y aplaudió levemente esta intervención, y asintió con la cabeza.
No fue la única vez en la que Carosio lo desafió a Perrella. Sobre el final, el gremialista le gritó porque no le concedía la palabra: “Señor Presidente, mi mano es grandota y negra, pero estoy en el fondo (del recinto) con la mano levantada hace tiempo”, le recriminó el edil.
Al finalizar el discurso de Carosio, oficialistas y opositores comenzaron a pedir la palabra, en una suerte de debate político televisivo, pero siempre mirando al estrado ocupado por Perrella, Gastón Renedo y Gabriel Arrigazi.
“En nombre del interbloque "Frente Para la Victoria", quiero adherirme a las palabras del concejal Carosio en el reclamo del mejoramiento salarial”, inició el opositor Juan Callegher. “Justificamos el aumento hasta 25 por ciento a las tasas municipales en razón de la inflación existente en el país, y con la necesidad de la continuidad del mejoramiento salarial”, añadió.
Su correligionaria Olga Centurión coincidió con Carosio pero le criticó no haber puesto “ese mismo énfasis” en reclamar “por la persecución a los trabajadores municipales cesanteados que tenían ocho o nuevo años de antigüedad”.
De parte del oficialismo, quienes recogieron el guante fueron Germán Cervantes y Alejandro Phatouros. El primero dijo no recordar que ningún bloque haya justificado “el incremento de tasas de hasta el 25 por ciento por la inflación” existente. En forma de chicana, también invitó a Callegher “a acercar a la Presidencia su estudio de que este país tiene 25 por ciento de inflación, así me puedo instruir de las cifras que menciona”. Callegher negó haber dicho eso, y retrucó: “Lo invito al concejal Cervantes a dar una vuelta por las góndolas del supermercado en los ratos libres que tiene entre sus múltiples funciones”.
¿DÉFICIT O SUPERÁVIT EN 2011?
Por otro lado, el subdirector de Administración de ANSES expresó estar “de acuerdo con el reclamo de mejoras salariales de los empleados”, pero aclaró que no está de acuerdo en “utilizar las cifras tan livianamente”. La ivoskista Cinthia Nikolov propuso debatir la Rendición de Cuentas del año pasado y criticó al oficialismo por no haber conformado la Comisión de Hacienda el último lunes.
Mientras Cervantes pidió “esperemos el tratamiento de la Rendición para analizar si hubo o no hubo superávit en 2011”, Daniel Ivoskus consideró: “Ya hay que sentarse a analizar la Rendición de Cuentas (presentada por el actual Poder Ejecutivo el hace 10 días), que arroja que en el ciclo 2011 hubo un superávit de 299.234, 09. El mentir, el confundir, el ponerle picardía, lo que hace es perjudicar a los trabajadores”.
Recordando que proviene de “una familia municipal”, el edil oficialista Alejandro Phatouros expresó que “el intendente Katopodis no tiene ninguna responsabilidad en ese básico de 1600 pesos” y detalló que el actual jefe comunal asumió “el municipio con uno de los básicos más bajos de la Provincia”. Y le respondió a Ivoskus: “La Rendición de Cuentas dice que, en el ejercicio 2011, se ha gastado 868 millones de pesos, y que se ha recaudado 828 millones. Seguramente, en la ecuación van a encontrar algún artilugio”.
Obviamente, hubo respuesta desde el otro lado del recinto. “Vamos a hacer un gráfico comparativo de los sueldos básicos de la región. Y también quiero recordarle (a Phatouros), y seguramente el secretario de Hacienda actual tendrá memoria porque, allá en 1999, hacía 10 años que no se aumentaba el salario municipal, que en diciembre de ese año no llegaba a 400 pesos”, apuntó el hijo del ex Intendente.
Respecto a las diferencias de visión en torno a la Rendición de Cuentas, Callegher explicó que esos 299 mil pesos de superávit de los que habla el ivoskismo es la ecuación de “lo recaudado y lo gastado por el municipio en 2011, y lo que se le suma lo existente, que podemos llamar caja, del ejercicio 2010, el cual fue aprobado por el Tribunal de Cuentas de la Provincia”.
“Es verdad que el municipio gastó más en 2011 que lo recaudado, y eso se saldó con los recursos provenientes de ejercicios anteriores, en los cuales el municipio tuvo subejecuciones presupuestarias. Eso sucede cuando no se cumple con la política presupuestaria que se prometió”, explicó Germán Cervantes, y agregó: “El Estado se hizo para ejecutar al máximo los recursos. Los recursos de ejericios anteriores, permitieron llegar a la cifra que menciona (el ivoskismo). Hay que ver cuál de todos esos gastos siguen incidiendo, porque al ir a la baja de muchos de esos gastos terminaría afectando a las políticas públicas que hay que acercar a los vecinos”.
LA FRUTILLA DEL POSTRE
Luego de llamar a un cuarto intermedio, José María Carosio presentó un pedido de comunicación para que el Concejo Deliberante le solicitara al Departamento Ejecutivo un aumento del 25 por ciento para los trabajadores. Ese proyecto fue rechazado, ya que sólo obtuvo el aval de Carosio y de los diez ivoskistas.
Los aliados de Katopodis, como Xavier Areses y Mirta Ward, se mantuvieron al margen y acompañaron otro pedido de comunicación de Germán Cervantes, que fue aprobado con doce votos. A través de él, el bloque legislativo del oficialismo le solicita al Intendente que continúe con las negociaciones paritarias. El ivoskismo calificó de “absurdo y obvio” ese pedido.

