En las últimas horas, la activista sueca Greta Thunberg denunció a través de sus redes sociales que las fuerzas israelíes detuvieron a la embarcación llamada «Madleen» que llevaba ayuda humanitaria a Franja de Gaza. El barco, tripulado por 12 personas. se encuentra en el puerto israelí de Ashdod.
Durante la madrugada un velero con ayuda humanitaria que iba rumbo a Franja de Gaza fue detenido por «romper el bloqueo israelí» en el territorio palestino. El velero de la Coalición de la Flotilla de la Libertad (FFC, por sus siglas en inglés), zarpó de Italia el 1 de junio con el objetivo de entregar ayuda al territorio gobernado por Hamas.
La noticia también fue confirmada por el portavoz israelí David Mencer, quien aseguró: «En cuanto a la ayuda, el yate llevaba un pequeño cargamento, pero, por supuesto, se enviará a Gaza. ¿Quién está realmente alimentando a Gaza y quién está realmente alimentando sus egos?», preguntó con sarcasmo.
El barco había partido desde Catania con activistas de varios países a bordo, siendo la más conocida, la joven ambientalista, Greta Thunberg. También se encontraba presente Thiago Ávila, coordinador de la Flotilla de la Libertad en Brasil y miembro del Comité Directivo de la Coalición de la Flotilla de la Libertad.
Además numerosos franceses, turcos, y neerlandeses. Tras la detención de los protagonistas, desde Brasil y Cancillería turca emitieron comunicados exigiendo la inmediata liberación de los activistas.
A través de un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores, el Gobierno encabezado por Luiz Inácio Lula da Silva citó el principio del derecho internacional que establece la libertad de navegación en aguas internacionales y afirmó que las embajadas «están bajo alerta» para prestar la asistencia consular oportuna de acuerdo con la Convención de Viena.
En tanto, el ministerio de Asuntos Exteriores turco declaró: «La intervención de las fuerzas israelíes contra el buque Madleen, mientras se encontraba en aguas internacionales y zarpaba para entregar ayuda humanitaria a Gaza con nuestros ciudadanos a bordo, constituye una clara violación del derecho internacional».
«Este acto atroz del gobierno de (Benjamin) Netanyahu, que amenaza la libertad de navegación y la seguridad marítima, demuestra una vez más que Israel se comporta como un estado terrorista», afirma el comunicado.