Motorizado por Santiago Caputo, La Libertad Avanza lanzó la agrupación Las Fuerzas del Cielo, lo que sería el «brazo armado» de La Libertad Avanza (LLA), y lo generó revuelo tanto dentro como fuera de las filas libertarias.
Motorizado por Santiago Caputo, La Libertad Avanza lanzó la agrupación Las Fuerzas del Cielo, lo que sería el «brazo armado» de La Libertad Avanza (LLA), y lo generó revuelo tanto dentro como fuera de las filas libertarias.
El evento fue realizado en un teatro de San Miguel y estuvo marcado por una estética que evocó simbolismos históricos del facismo y por discursos cargados de mensajes provocadores.
El escenario del acto lució banderas decoradas con frases como «Propiedad», «Libertad», «Dios», «Patria» y «Familia», en un estilo inspirado en el Imperio Romano y el fascismo. En el centro, una gran bandera proclamaba: «Argentina será el faro que ilumina el mundo», una referencia a la «Rocca delle Caminate», conocida como el Faro del Duce, que Mussolini usaba como residencia.
Entre los oradores se destacaron Agustín Romo, diputado provincial y líder del bloque de LLA en Buenos Aires, y el influencer conocido como el Gordo Dan, cercano al asesor Santiago Caputo. Este último definió la agrupación como «la guardia pretoriana del presidente Javier Milei», reforzando el tono desafiante del encuentro.
⭕️ | DESPRECIABLE: En un acto con estética fascista, el ‘Gordo Dan’ anunció la creación del brazo armado de La Libertad Avanza. ‼️ pic.twitter.com/mLWbuzbFr9
— Diagonales (@diagonalesweb) November 17, 2024
Interpretaciones cruzadas
Las palabras del Gordo Dan al describir a Las Fuerzas del Cielo como el «brazo armado» del oficialismo provocaron críticas en diversos sectores. Dirigentes opositores, como la diputada Graciela Ocaña, calificaron el término como «peligroso» por sus connotaciones históricas, mientras que desde el propio oficialismo intentaron minimizar la controversia. Romo, presente en el acto, aclaró que se referían al celular como «el arma más poderosa del siglo XXI».
A pesar de estas aclaraciones, las imágenes y los discursos difundidos en redes sociales avivaron el debate. La mezcla de símbolos religiosos, imperiales y libertarios parece ser parte de una estrategia para proyectar la llegada de Milei al poder como el inicio de una nueva etapa en la historia argentina.
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“No es tan grave”, “Tiene una psicología especial”, “el fin justifica los medios”, “es un acto de frescura” pic.twitter.com/h0ESrH8yT7
— maxi ferraro ️ (@maxiferraro) November 19, 2024
Tensiones internas en LLA
La presentación de esta agrupación no pasó desapercibida dentro del propio espacio libertario. Algunos dirigentes criticaron lo que consideraron un exceso de teatralidad. Un referente señaló: «Fue una puesta en escena que no representa fuerza real en el territorio».
Además, la ausencia de Joaquín de la Torre, influyente senador provincial y figura clave en San Miguel, marcó un distanciamiento respecto a esta iniciativa. Aunque mantiene vínculos con Caputo y Romo, su estilo contrasta con el de los militantes digitales que promueven Las Fuerzas del Cielo.
Romo explicó que esta agrupación busca atraer a jóvenes interesados en militar por las ideas libertarias sin comprometerse formalmente con un partido político. Según el diputado, estas actividades permiten expresar un estilo que sería incompatible con eventos formales de LLA. Sin embargo, la similitud con otras organizaciones como La Cámpora despertó suspicacias, lo que Romo rechazó al afirmar que «ellos vivían de las cajas del Estado», diferenciando ambas estructuras.
Por otro lado, la participación de figuras como Agustín Laje, quien encabeza la Fundación El Faro para formar cuadros y recaudar fondos, mostró la intención de fortalecer la base ideológica y organizativa del movimiento libertario.
Un futuro incierto
El lanzamiento de Las Fuerzas del Cielo refleja las tensiones entre distintos sectores de LLA. Mientras algunos ven en este proyecto una oportunidad para consolidar el poder libertario, otros temen que actitudes confrontativas y provocaciones simbólicas generen divisiones internas y alejen a potenciales aliados.
La agrupación apuesta a una narrativa audaz que, según sus impulsores, busca posicionar a Argentina como líder mundial. Sin embargo, el desafío será convertir estas declaraciones en acciones concretas que puedan sostener su impacto en el tiempo.
