La actividad desarrollada en Caseros contó con las presencias de los precandidatos Diego Achilli y Luis Martinelli, situación que expuso la existencia de distintos sectores pertenecientes a la fuerza encabezada por de Narváez. Mientras el primero apuesta a sumar voluntades, el concejal dice que “estamos para trabajar como soldados, no para tener diferencias entre referentes”.
La llegada de la camioneta del Mapa de la Inseguridad de Francisco de Narváez fue algo accidentada. Hubo cambios de itinerario, desmentidas con la prensa y fricciones entre los dirigentes locales de Unión Celeste y Blanco. También faltó a la cita - de debate en el Congreso - uno de sus impulsores, el diputado Eugenio Burzaco.
Finalmente, el arribo del vehículo fue el lunes 16 de marzo, en la esquina caserina de Urquiza y 3 de Febrero. Allí estuvieron, cada uno por su lado, el empresario Diego Achilli y el edil Luis Martinelli. Aunque existió tensión, cada sector pudo llevar adelante el reparto de folletería y sus militantes completaron los formularios con la gente que circulaba por el lugar.
Achilli concurrió acompañado por el ex PRO Carlos Piazza, más representantes del PJ disidente y de la CGT Azul y Blanca. En diálogo con La Noticia Web mencionó que “la información principal es que los datos locales son muy similares a los que se recolectaron en el resto del mapa”, y añadió, “el gobierno municipal podría hacer mucho, los vecinos le dieron el mandato para que cuide todas las áreas”.
Concluyó que “la inseguridad es el tema principal en todo el conurbano. La gente está cansada del tratamiento de temas que no le importan a nadie, que adelanten o no las elecciones a los vecinos no les cambia nada”.
En el plano partidario aclaró que “en este espacio, yo trabajo hace 4 años”, no obstante admitió, “también trabaja alguien que se sumó hace poco, el concejal Luis Martinelli”. Y consultado acerca de las diferencias entre ambos, mencionó que “de nuestro lado venimos a sumar. La falta de voluntad política de juntarnos nos llevó a que hoy el municipio esté gobernado hace 18 años por la misma persona”.
Por su parte, el legislador, quien el viernes aseguró a este medio que el móvil no vendría a Tres de Febrero, comentó “cambiamos el rumbo original, en principio iba a Santos Lugares”, y en off admitió que esto fue resultado de la intervención de Martín Jofré, otro de los dirigentes del francisquismo.
Por otro lado chicaneó a Achilli: “Vino un referente que está queriendo trabajar en la misma fila y es aceptado, le damos espacio para que participe”. A pasos de la conformación de la lista para las próximas elecciones, expresó que “no es momento de conversar. Nosotros estamos para trabajar como soldados no para tener diferencias entre referentes”.
Fiel a su estilo remató, “estoy convencido de que el encabezamiento de la lista le dará una fuerza increíble en el distrito, vamos a andar en 6 o 7 concejales tranquilamente”. Sin embargo no todo es tranquilidad en su entorno; un político allegado no vio con buenos ojos el paso en este momento de la camioneta, asimismo, cada vez comparte menos el perfil confrontativo de Martinelli.
Por Elisa Rossi

