El Jefe Porteño se reunió con el intendente de La Plata, Julio Garro. Con otros mandatarios del interior del país habló vía zoom para darle consejos de gestión. En su participación de la Jornada de Políticas Públicas de la Universidad Austral pidió «terminar con la grieta».
Dos sucesos terminaron de correr al Jefe Porteño de su prudencia política en momentos de pandemia: la disputa por la coparticipación y el aplanamiento en la curva de contagias. Ambas hicieron que Larreta salga de su burbuja “antipolítica” y comience a ser un líder para la oposición, no sólo para enfrentar al Frente de Todos -tal como lo está haciendo en la Corte Suprema- sino para comenzar con su armado electoral.
Por supuesto, bien a su estilo, Horacio naufraga por las olas calmas de los dialoguistas dentro Cambiemos. Aunque, el ala dura la agitó tanto que las palomas se alteraron. Macri (Mauricio), Pichetto y los Bullrich hacen todo lo posible para unificar la oposición y que sea todo griterío. La última novela en esta disputa es por los dichos de Macri y el senador Bullrich sobre un posible fraude en las últimas elecciones. ¿Qué piensa Larreta de esto?
Pero Horacio ya aprendió a liderar con estos temas. Así lo demostró cuando sus “amigos” le organizaron movilizaciones en la Ciudad mientras él debe gestionar en medio de una pandemia. Se las arregló para pedir cautela y reivindicar las manifestaciones en contra del Gobierno.
Y Larreta sigue. Moderado, pragmático y dialoguista, sigue. Ni la pandemia, ni el papelón conceptual e ideológico que es hoy Juntos por el Cambio frenan su deseo de presidir el país. Su primer desafió para EL objetivo son las PASO del año que viene.
Para eso ya apuntó su aparato electoral hacia la provincia de Buenos Aires y comenzó a marcar un sendero Federal.
Este jueves lo recibió el intendente de La Plata, Julio Garro. “Acordamos trabajar en conjunto en la prevención de inundaciones”, posteó el mandatario platense en su cuenta de Instagram.
Según fuentes oficiales, desayunaron, hablaron de cómo está La Plata en tiempos de COVID-19, de usurpaciones y asentamientos, de la relación de los intendentes opositores con el gobernador Axel Kicillof, y Garro lo llevó a recorrer el monitoreo del sistema de “estaciones hidrometeorológicas” para prevenir situaciones como las que se vivieron en el distrito en el 2013, que costó la vida de 89 platenses.
El Jefe Porteño quiere a todos adentro. Los intendentes bonaerenses de Cambiemos tendrán un rol clave y en su mayoría mostraron beneplácito a la intención de Larreta. Pero hay reparos: a algunos intendentes les molesta la idea de que Diego Santilli cruce General Paz. Quieren evitar lo que siempre pasa: “el dedazo”.
Ya apuntó su aparato electoral hacia la provincia de Buenos Aires y comenzó a marcar un sendero Federal.
En cuanto a lo federal, ya pensando más en 2023, el Jefe Porteño se contactó con intendentes del interior del país. El lunes con Pablo Javkin, intendente de Rosario, y el martes con Bettina Romero, intendenta de Salta. Ambos por vía zoom. Rodríguez Larreta buscó transmitirles su experiencia en el combate de la pandemia. Tanto Javkin como Romero “cursan” el primer mandato y el porteño viene manejando los hilos de la Ciudad de Buenos Aires desde el 2007, cuando por primera vez fue jefe de gabinete de Mauricio Macri.
Durante la Jornada de Políticas Públicas de la Universidad Austral, Horacio Rodriguez Larreta se probó el traje de candidato presidencial. Del encuentro, vía zoom, también fueron parte Omar Perotti, Martín Redrado y Alfredo Cornejo.
En su intervención, el mandatario de la ciudad afirmó: «Tenemos que sacar de una vez por todas de la Argentina las divisiones. Se pelearon los unitarios con los federales, los peronistas con los antiperonistas, los militares con los civiles. No funcionó. Tenemos que terminar con la grieta. Dividimos la sociedad en dos: en buenos y malos».
Larreta sigue. Ya se puso el traje.
