Al actual jefe porteño, Horacio Rodríguez Larreta, le preocupa la interna de Juntos por el Cambio entre Jorge Macri y Martín Lousteau para ver quien será su sucesor. Sucede que la disputa alcanzó niveles de agresividad impensado que incomodad al precandidato nacional.
La guerra de afiches que se desató en las calles de su distrito en los últimos días terminó de convencer a Larreta que debe intervenir en la disputa electoral para calamar las aguas.
En el inicio de una etapa decisiva de la campaña, el candidato a presidente por el frente “Hagamos el cambio de nuestras vidas” considera que los referentes de JxC se exponen a un serio peligro si no logran moderar el alto nivel de internismo que despertó la carrera presidencial y, más aún, si se replica en el bastión electoral de Pro el estilo de campaña agresivo al que apeló Carolina Losada en el tramo final de su competencia con Maximiliano Pullaro en Santa Fe.
Por esa razón, designó a un emisario para que intente persuadir a Jorge Macri y el senador y líder de Evolución Radical de que moderen el intercambio de golpes ante la opinión pública, según indicaron fuentes al tanto de las conversaciones. Larreta está convencido de que el espacio opositor podría pagar un costo excesivo en las elecciones si no elude las peleas intramuros y garantiza la cohesión interna de la fuerza post-PASO. “No es algo particular de la ciudad. Horacio hace acá lo mismo que hizo en Santa Fe con Pullaro o Losada”, remarca un colaborador estrecho del alcalde.
