El Sur del conurbano fue la única región donde Cristina se impuso claramente. A pesar de que Cambiemos perdió en todos los distritos, en Lanús donde gobierna Grindetti fue de tan sólo por 0,15%. Martiniano Molina no pudo impedir una mala elección en Quilmes, el otro distrito “amarillo”. Votos peronistas K y de Randazzo. Cuánto aumentó el caudal de sufragios el macrismo en la zona.
Por Mariano Vicchio (@mhvicchio)
La Tercera Sección Electoral ha sido, sin dudas, el bastión del peronismo en la provincia de Buenos Aires. Es, en la actualidad, donde Cambiemos cosecha los peores números tanto en niveles de imagen y gestión como en materia electoral. Esta sección cobra extrema relevancia ya que de las siete es la que más habitantes, y por tanto electores, tiene. El último domingo estuvieron habilitados para sufragar 4.406.275 personas.
En las pasadas PASO, la boleta de Cristina Fernández de Kirchner sacó en toda la sección 41,20% de los votos, Cambiemos 28,34%; 13 puntos de diferencia entre unos y otros. En las de 2015, el FPV (interna de Julián Domínguez y Aníbal Fernández mediante) había cosechado 46,46%, mientras que Cambiemos, 22 puntos menos, 24,16%. La lista del kirchnerismo de 2015 a 2017 perdió, en la sección, 5 puntos; cabe agregar que ese porcentaje es el que obtuvo el espacio de Florencio Randazzo, separado de los K. En tanto, Cambiemos aumentó un 4% y redujo la brecha entre espacios a 9 puntos de una primara a la otra.
Cambiemos tenía puesta la atención en sus dos únicas intendencias de la zona: Lanús y Quimes. Néstor Grindetti fue el que mejor papel hizo. La lista municipal obtuvo un 34,69% frente a la de Unidad Ciudadana, que disputó internas, con el 38,22%. En tanto, a nivel nacional, la lista de Esteban Bullrich se ubicó tan sólo 0,15% debajo de la de CFK. En el caso de Martiniano Molina, la boleta de Unidad Ciudadana le ganó por 5 puntos a la de Cambiemos; en la lista a concejales el número fue prácticamente el mismo.
Por otra parte, como en 2015, Cambiemos perdió en los 10 municipios del Conurbano que forman parte de la Tercera Sección. Sin embargo, aumentó el caudal de votos en nueve. En la que más lo hizo fue en Berazategui, las tierras de los Mussi. Allí amplió un 8% (18,55% a 26,35%). También acrecentó considerablemente en Avellaneda (+7%), Ezeiza (+7%) y Lomas de Zamora (+7%). Sólo en Almirante Brown perdió votos (-2%), de 28,12% en 2015 a 26% en 2017.
El kirchnerismo, que volvió a ganar en los 10 distritos, perdió votos en todos de 2015 a 2017. La sangría más fuerte fue en Berazategui (Patricio Mussi) con un 16% menos, pasando de 57% a 41% en el lapso de dos años. Le siguen Ezeiza (Alejandro Granados) con -9% y Lomas De Zamora (Martín Insaurralde) con -8%. En Almirante Brown (Mariano Cascallares) fue donde menos votos perdió (-2,5%), de 43,47% en 2015 a 40,99% en 2017.
Sin dudas, la Tercera Sección es uno de los bastiones del peronismo y, en la actualidad del kirchnerismo. Cambiemos había logrado capturar dos (Quilmes y Lanús) para empezar a ganar terreno. A pesar de que sólo Grindetti hizo un buen papel, si se analiza la totalidad de los números, el oficialismo aumentó su caudal de votos en la zona un 4%.
