Los trabajadores de la Unión Obrera Metalúrgica se encuentran en conflicto con la patronal y está llevando adelante medidas de fuerza que serán cada vez más profundas. Se reclama un sueldo de 1.600 para la categoría mínima.
Por Adrián Cordara
Los trabajadores de la Unión Obrera Metalúrgica se encuentran en conflicto con la patronal y está llevando adelante medidas de fuerza que serán cada vez más profundas. Se reclama un sueldo de 1.600 para la categoría mínima.
El último día de marzo venció el acuerdo que la UOM había firmado con las cámaras el año pasado. La discusión comenzó en la segunda quincena de ese mes para el aumento salarial de este año. Como no se llegó a un acuerdo, el consejo directivo de la UOM decidió comenzar medidas de fuerza en forma progresiva.
La UOM está reclamando un sueldo de de 1.600 pesos para la categoría mínima, o sea 8 pesos la hora para el operario, lo que sería un aumento del 32, 45%. Por otro, la
patronal ofrece un 12% en tres cuotas, un porcentaje que se encuentra muy lejano al pretendido por la Unión Obrera Metalúrgica.
Las medidas de fuerza comenzaron el martes 22 abril, donde se comenzó a parar una hora por turno de trabajo y la próxima semana será de 15 minutos por cada hora de trabajo.
En las últimas horas, el Ministerio de Trabajo habría dictado la conciliación obligatoria solicitada por Sergio Vacca, presidente de la Asociación de industriales metalúrgicos (ADIMRA). La medida le impediría a los gremios continuar con las medidas de fuerza durante un plazo establecido y a los empresarios, sancionar a su personal.
SE BLANQUEARÍA LA INFLACIÓN, HABRÍA PARITARIAS EN SEPTIEMBRE / OCTUBRE
Bastante malestar circula por los pasillos de la CGT. La inflación ya se comió el 19,50% determinado en una mesa muy muy pequeña (K, K y Moyano) y encima algunos (la mayoría) no verán el aumento hasta entrado el segundo semestre. Los precios en general, pero los de las góndolas en particular, ya son indisimulables…
Resulta que los acuerdos de febrero, anteriores al rebote inflacionario, no lograron contener la inflación que es mayor en alimentos y se empezó a sentir en marzo.
El gobierno creyó, convalidando el pensamiento económico ortodoxo que dice repudiar pero aplica, que el nivel de salarios es el principal responsable de la puja de precios. Con este análisis erróneo dejó de lado otros elementos quizá mas determinantes como el dolar super inflado (al cuete) la voracidad fiscal, la falta de un plan nacional contra la probraza que permita romper el núcleo duro de pobreza e indigencia estructural que nunca baja del 30% (herencia Menemista) la sobreprotección a una industria que no invierte y el castigo al agrocampo con retenciones insólitas en el mundo .
