Mientras el PRO espera los movimientos de Milei para definir una estrategia común, la UCR enfrenta la presión interna para definir su postura en las negociaciones de alianzas.
El radicalismo se encuentra en un momento clave de cara a las negociaciones de alianzas electorales, con la Convención Nacional del partido bajo presión para establecer una posición respecto a cómo actuar ante el Gobierno nacional antes de las elecciones del 2025. Si bien todavía no se confirmó la convocatoria, fuentes dentro de la UCR aseguran que probablemente se realizará una reunión temprana en este año electoral.
Entre los radicales existen diversas posiciones que se reflejan en los debates internos. Sin embargo, el acto de Mar del Plata tuvo un mensaje claro: los boina blanca buscarán posicionarse ante la sociedad como una tercera posición, es decir, ni con los libertarios ni con el kirchnerismo. Una fuente inobjetable le dijo a este medio que se analizará reflotar algo de Juntos por el Cambio, sumando al peronismo no K.
Más allá de que en varios medios especulan con que un sector puede ir con una alianza con LLA, el diputado nacional de Democracia para Siempre, Fernando Carbajal, es uno de los más críticos de la idea de un acuerdo con Milei. Según él, los libertarios dejaron claro que no aceptan acuerdos electorales, y los que deseen unirse a su causa deben hacerlo como individuos, comprometiéndose a una lealtad incondicional.

La discusión interna no se limita solo a las relaciones con La Libertad Avanza, sino que también involucra a Mauricio Macri. Carbajal considera que el ex presidente ya forma parte de LLA y que cualquier intento de acercamiento con él sería problemático. «El radicalismo no puede hacer un acuerdo con La Libertad Avanza. No podemos querer hacer un partido que te exige un juramento de lealtad incondicional a un líder mesiánico de ultraderecha», afirmó el formoseño.
No obstante, no descarta la posibilidad de llegar a un entendimiento con otros sectores del PRO, como los seguidores de Horacio Rodríguez Larreta, quienes mantienen una postura más republicana. «Estoy seguro que hay hombres y mujeres verdaderamente republicanos con los cuales podamos avanzar en la conformación de un frente electoral que ponga freno al fascismo», expresó.

Por otro lado, la situación en la Ciudad de Buenos Aires refleja otra tensión dentro de la UCR. El sector ligado a Daniel Angelici se muestra más dispuesta a reactivar un acuerdo con Mauricio Macri, mientras que la agrupación de Emiliano Yacobitti se mantiene en una postura más distante.
A pesar de estas diferencias, el partido radical en la Ciudad logró unificar su postura hace un par de años, lo que sugiere que, independientemente de las tensiones a nivel nacional, la unidad será el objetivo en el distrito. En este contexto, un dirigente radical adelantó que no hay forma de que el PRO no llegue a un acuerdo con La Libertad Avanza en el territorio porteño, lo que complica aún más la posibilidad de que la UCR retome alianzas con Macri en la Ciudad.
