En Córdoba, las declaraciones de Rodrigo de Loredo causaron controversia debido a la falta de respuestas de Javier Milei sobre la posibilidad de formar una alianza. Mientras tanto, en Buenos Aires, se espera que Axel Kicillof tome decisiones claras sobre su postura política.
La UCR ha decidido no establecer una estrategia nacional para las elecciones legislativas de este año. En lugar de convocar a la Convención Nacional, que en ocasiones anteriores, como en 2015 en Gualeguaychú, generó intensos conflictos y disputas, cada provincia está intentando, aunque con escaso éxito, definir una política de alianzas que les permita asegurar las 4 bancas en el Senado y las 25 en Diputados. Mientras tanto, con el inicio del 2025 sin definiciones claras por parte de Javier Milei, se han comenzado a debatir varias propuestas dentro del radicalismo, que van desde una posible reedición de Juntos por el Cambio hasta la opción de revivir la lista 3.
Rodrigo de Loredo fue el primero en plantear una opción. En una entrevista televisiva, al ser consultado sobre el futuro electoral de la UCR en Córdoba, mencionó que existen “dos opciones: o formar un frente coalicional con La Libertad Avanza (aunque desconozco qué opina La Libertad Avanza al respecto) o conformar una coalición con el PRO y otros sectores políticos que compartan esta identidad”. De Loredo, quien debe renovar su banca en la Cámara de Diputados, también trabaja en su candidatura para la gobernación en 2027, y en ese camino ha sumado el apoyo de Luis Juez, quien está alineado con Milei y ha anunciado su renuncia a la presidencia del bloque PRO en el Senado.
Tras las declaraciones de De Loredo, el grupo Más Radicalismo, liderado por Ramón Mestre, reaccionó con dureza. A través de un comunicado, lo acusaron de “engañar al electorado” al atribuirse una representación que, según ellos, no le corresponde. “Deberá esperar a que el Congreso Partidario defina la política de alianzas y, luego, serán los afiliados quienes elijan a los candidatos”, precisaron.
En tono desafiante, los radicales opuestos a De Loredo advirtieron: “En el Congreso partidario lo vamos a hacer cagar a Rodrigo”. Este órgano institucional cuenta con 119 congresales, de los cuales, según informaron sus detractores, más de la mitad votaría en contra de una posible alianza con Milei. “Macri y Rodrigo quieren aliarse con los libertarios, pero el Presidente no les presta atención. Milei no necesita a nadie para ganar y no tiene interés en los radicales”, argumentan desde el sector contrario.
En el mestrismo están evaluando la posibilidad de formar una alianza con la Coalición Cívica y otros partidos vecinales que comparten la visión de que el futuro debe ser “sin Milei y sin Macri”. No descartan, además, la opción de revivir la lista 3 y competir de manera independiente. El precedente que tienen en cuenta es el de 2009, cuando Ramón Mestre consiguió una banca en el Senado al rechazar una alianza con Luis Juez. En esa ocasión, la UCR quedó en segundo lugar, mientras que el Frente para la Victoria ocupó la tercera posición.
Este sector tiene un panorama claro en mente: de las 9 bancas que Córdoba pone en juego en la Cámara de Diputados, La Libertad Avanza se quedará con al menos 5, ya que estiman que podrían obtener alrededor del 50% de los votos. El peronismo, bajo el liderazgo de Martín Llaryora y Juan Schiaretti, podría alcanzar el 25%, logrando dos escaños. “El 25% restante es territorio que la UCR puede disputar, dar la sorpresa y conseguir una banca”, se entusiasman, al señalar que el kirchnerismo está casi inexistente en la provincia.
En la provincia de Buenos Aires, la UCR enfrenta una situación similar, aunque con más complicaciones. El año pasado, los candidatos de Maximiliano Abad y Martín Lousteau compitieron en una interna por la presidencia del Comité local, un conflicto que aún está pendiente de resolución judicial, aunque un fallo ya favoreció al oficialista Miguel Fernández.
El círculo cercano a Abad sostiene que el distanciamiento generado entre el PRO y La Libertad Avanza debido al desdoblamiento de las elecciones porteñas anunciado por Jorge Macri tendrá un impacto similar en el territorio bonaerense. Por eso, no descartan la posibilidad de una reedición de Juntos por el Cambio. ¿En qué se diferenciaría esta nueva coalición de la anterior, que culminó en la derrota de 2023? La principal novedad sería la incorporación del peronismo no kirchnerista. En este sentido, un factor clave sería la ruptura definitiva de Axel Kicillof con La Cámpora.
Entre las autoridades partidarias de la UCR bonaerense no descartan la posibilidad de que este escenario sea viable. De hecho, consideran que podría ser una oportunidad para “darle una salida” al fuerte conflicto que mantienen con el sector de Lousteau y Manes. El economista y el neurólogo unieron fuerzas el año pasado para derrotar al candidato de Abad en la elección para la presidencia del partido centenario.
En un acto que encabezó en Mar del Plata junto a dirigentes de la provincia, Abad hizo un llamado a “construir una coalición con los sectores más dinámicos y transformadores” y añadió: “Les dejo una última certeza, que es también una invitación a encarar este 2025 con todas las ganas: la Unión Cívica Radical jamás puede ser cómplice del silencio y las especulaciones”.
Sin embargo, en el equipo de Facundo Manes, quien también debe renovar su banca este año, descartaron rotundamente la idea de una reedición de Juntos por el Cambio. “Sería una forma despechada de armar un espacio: ‘como no me da bola La Libertad Avanza, me voy con el PRO’”, comentaron cerca del neurólogo. Además, acusaron a las autoridades partidarias bonaerenses de “estar muy callados” durante la gestión del gobierno libertario, y concluyeron: “La unidad sin definiciones no sirve”.
Desde Evolución, coinciden con ese diagnóstico. Incluso, consideran poco probable que Kicillof llegue a un acuerdo con Abad, especialmente por las duras críticas que sus aliados han lanzado contra la gestión bonaerense. Desde su perspectiva, es prematuro hablar de políticas de alianzas cuando aún falta definir cómo se estructurará el campo de batalla electoral, en referencia a la posibilidad de desdoblar las elecciones y a la eliminación de las PASO.
