El entorno de la expresidente insiste en que el desdoblamiento electoral fue un desacierto del gobernador bonaerense, tal como apuntó la titular del PJ en el tuit en el que apoyó a Kicillof. La lección de la Ciudad, un ejemplo del «error político».
La elección en la Ciudad de Buenos Aires reavivó las tensiones dentro del peronismo bonaerense. La interna entre el espacio de Axel Kicillof y La Cámpora volvió a encenderse luego de los resultados porteños, que según el círculo de Cristina Fernández de Kirchner, confirman que fue un «error político», como dijo CFK, intentar provincializar la discusión electoral.
Desde el Instituto Patria aseguran que la decisión de desdoblar los comicios en la provincia de Buenos Aires debilita la estrategia general del peronismo. «Es imposible provincializar la elección en territorio bonaerense. Cristina tenía razón. Ya no se puede revertir, pero hay que hacer lo más competitivo para el peronismo», remarcó un allegados a la ex presidenta.
El cristinismo insiste en que la estrategia electoral debe tener anclaje nacional y advierte sobre los riesgos de fragmentación. El señalamiento también incluyó una crítica velada al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, por haber intentado separar los comicios en la Ciudad. «No se puede discutir el cordón cuneta frente a un modelo de ajuste brutal como el que propone el Gobierno nacional«, disparó la senadora García.
Y agregó: «Las elecciones intermedias, y en este caso desdobladas, no generan atractivo… no hay tracción nacional, pero aun así el Gobierno quiso nacionalizar la campaña».
García, habitual vocera del pensamiento de Cristina, también expresó su expectativa de ver una imagen de «unidad» entre Kicillof y la expresidenta antes de las elecciones del 7 de septiembre. Confirmó además que Fernández de Kirchner será candidata a diputada provincial por la Tercera sección electoral.
La reaparición pública de la exjefa de Estado está prevista para el próximo domingo 25, en un acto vinculado a la cultura popular en el Polo Cultural y Deportivo Saldías, donde se espera que haga referencia al escenario electoral.

En paralelo, Cristina se lamentó por la derrota del peronismo en la Ciudad, aunque ya manejaba datos similares de que ganaba Adorni, desde el jueves previo a los comicios. En el búnker del peronismo se notaron gestos de desilusión. A pesar del sabor amargo, el entorno kirchnerista considera que la performance de Leandro Santoro fue aceptable.
Sin embargo, reconocen que se pecó de optimismo. «Hubo un exceso de triunfalismo que terminó por favorecer a Adorni, con un voto útil que migró desde el PRO», dijeron al portal Letra P. El resultado fue, sin embargo, beneficioso en números: el peronismo retuvo ocho bancas y sumó dos más, quedándose con diez y logrando ser la primera minoría en la Legislatura porteña.
Lo que generó ruido fue la actitud de Santoro, cuya imagen desencajada fue mal recibida por la militancia. El agradecimiento al esfuerzo llegó recién este lunes, en la voz del senador Mariano Recalde, quien llamó a mirar hacia adelante y señaló la escasa participación como uno de los desafíos a superar.
