Tal como mencionó Cristina, son 600 empresas las que concentran el 75 por ciento de las importaciones en el país y existen maniobras especulativas de sobrefacturación.
Esta tarde, el Indec dará a conocer el dato del intercambio comercial de mayo donde dará a conocer un nuevo récord de importaciones. En abril, fue de 6883 millones de dólares, un 47% más en términos interanuales.
Para el mes que pasó, se espera, según estimaciones privadas, gastos que podrían llegar a los 9 mil millones de dólares, cifra que daría un crecimiento cercano al 70% en comparación con el mismo mes del año pasado. Será un dato que dará combustible a lo que Cristina apodó el lunes en Avellaneda como “una fiesta de importaciones”.

De todas maneras, tal como explicó este medio, el abrupto salto en la cantidad de divisas que se gastan en importaciones tiene que ver, principalmente, por el aumento en el precio de bienes que se vieron afectados por la inflación a nivel mundial y que la Argentina debe importar, como son la energía y el fertilizante.
Sin embargo, y a pesar de que quizás no explique el problema estructural que hay entorno a la falta de dólares, existen irregularidades en las importaciones. Sobre todo cuando hay una brecha cambiaria cercana al 100%. Tal como señaló la vicepresidenta, hay maniobras especulativas de sobre facturaciones por parte de empresas que importan con el dólar a 120 pesos.
Es que existe un universo de 600 empresas que concentran el 75 por ciento de las importaciones del país. Es una problemática (recurrente) que existe y es una de las tareas para el flamante titular de la Dirección General de Aduana.
En el Gobierno asumen que el aumento de las importaciones tiene su origen en tres motivos: el aumento de los precios internacionales de la energía, la recuperación de la actividad industrial que, a medida que produce más, demanda más dólares, y finalmente lo que se conoce como «importaciones especulativas».
