A pocos meses de armar la bancada, fiel a su estilo, los dos ediles quebraron el segundo espacio opositor de mayor número en el Concejo Deliberante (el primero es el FPV). ¿Se sumarán al espacio de Gustavo Vera o simplemente “cierran filas” con el oficialismo local? Tendiendo en cuenta sus antecedentes, todo puede pasar.
En el mes de febrero Marcela Acuña y Julio Candia del bloque 8 de Octubre, se sumaron al bloque del Frente Renovador presidido por Gustavo Spalletti e integrado por Martín Jofre, Jimena Bondaruk y Daniel Pietrantonio. Así, quedó formado el interbloque Peronismo Renovador presidido por Jofre.
En las últimas horas (algunos pocos meses después) se confirmó que los integrantes del bloque 8 de Octubre, decidieron romper el interbloque para apuntar a “otros pagos”. Es que, según explicaron a los ediles del FR, Acuña y Candia se sumarían al espacio Bien Común que conduce Gustavo Vera y de esta forma, integrarían el Pacto de San Antonio de Padua.
Firmado por intendentes, legisladores y dirigentes gremiales y sociales; el Pacto “contempla un compromiso para adoptar políticas y cursos de acción en materia social frente a necesidades y problemas que requieren atención inmediata, pero también estrategias de largo plazo. Conlleva la guía y liderazgo espiritual del Papa Francisco, que ha señalado reiteradamente el imperativo moral de atender la crisis de los excluidos del sistema y el daño ambiental que ponen en riesgo la convivencia en la llamada Casa Común”.
Acuña y Candia estuvieron en el FPV, luego pasaron por el Frente Renovador donde en 2013 "La Tigresa" fue precandidata a intendente para luego, cerca de las elecciones de octubre del 2015, volver a “coquetear” con el ex intendente Hugo Curto. Luego de la derrota, confirmaron su bloque “independiente” y a comienzos del 2016 se sumaron al FR y armaron el interbloque Peronismo Renovador, que acaban de romper.
Algunos creen que los objetivos de estos “inquietos” concejales es mucho más terrenal que el Pacto de Padua y que simplemente, Acuña y Candia, cerraron filas con el oficialismo local conducido por el “amarillo” Diego Valenzuela, que está urgido de sumar manos en el Concejo Deliberante y que entiende la "endeble resistencia" que caracteriza a estos dos ediles a un buen “cortejo político”.

