Sería la forma de evitar que una derrota a nivel nacional arrastre el triunfo opositor los distritos gobernados por el Frente de Todos.
Lo que suceda con el armado del Frente de Todos a nivel nacional es, aún, un enigma. Pero está claro que el gobierno está en un encrucijada por la falta de candidatos concretos, sin Cristina ni Alberto, y la crisis económica recurrente, con una inflación que golpea de lleno a los ciudadanía.
En la provincia de Buenos Aires la ecuación parece estar más clara: el gobernador Axel Kicillof irá por la relección y encabeza hoy la mayoría de las encuestas que circulan tanto en Casa Rosada como en La Plata.
En ese contexto, comenzó a tomar fuerza una idea en los municipios del conurbano: el corte de boleta. Sería la forma de evitar que una derrota a nivel nacional arrastre el triunfo opositor los distritos peronistas.
El artilugio fue utilizado por los candidatos de Cambiemos en 2019, cuando la derrota de Mauricio Macri resultaba inexorable: presentaban las boletas con la imagen de María Eugenia Vidal adelante de todo y evitaban la foto de Macri, que contaba con una pésima valoración en el conurbano.
Algo similar se estaría motorizando en los municipios gobernadores por el Frente de Todos ante la incertidumbre del armado electoral y una inevitable derrota a nivel nacional.
“En su última recorrida, cuando hablaba con los vecinos les planteaba que, si no están conformes con la propuesta nacional, que en ese tramo voten a quien quieran, pero que en el distrito lo apoyen por todas las transformaciones que se vienen logrando”, reconoció ante Letra P alguien que días atrás acompañó a su jefe político, un importante intendente de la Primera sección electoral, en una recorrida de campaña.
La herramienta del corte de boleta está latente. Dependerá de la estrategia de cada candidato municipal del Frente de Todos y cual sea el panorama a nivel nacional. Hoy, seduce a más de un dirigente oficialista.
