La Casa Rosada ultima detalles de una reforma política que promete abrir un nuevo frente de tensión con los gobernadores. Aunque Javier Milei logró aprobar varias leyes gracias al respaldo de mandatarios provinciales aliados, el proyecto que enviará en los próximos días podría incomodarlos: incluiría un planteo para que las provincias unifiquen sus elecciones locales con las nacionales. El punto central de la iniciativa será la eliminación de las PASO.
En cambio, no hay mayores expectativas respecto de avanzar con el sistema electoral por circunscripción, una propuesta que había sido incorporada en la ley Bases y que finalmente fue descartada. El destino de las primarias, en tanto, dependerá en gran medida del peronismo, donde conviven posturas contrapuestas. Los aliados habituales del oficialismo —el PRO y la UCR— todavía no fijaron posición pública sobre el tema.
La discusión no es nueva. El año pasado se intentó anticipar el debate y el único acuerdo alcanzado fue la suspensión de las PASO para las elecciones legislativas. Sin embargo, en los comicios ejecutivos la oposición de turno suele ver con buenos ojos la existencia de primarias para ordenar candidaturas internas. En el Gobierno buscan que esta reforma sea una de las primeras en tratarse durante el período ordinario, junto con la nueva ley de inteligencia, que Javier Milei considera clave para blindar el decreto firmado en diciembre que modificó el organismo y evitar que la oposición lo derogue.
La relación con los gobernadores será determinante. La intención de limitar el desdoblamiento electoral en las provincias ya había sido un objetivo fallido durante la reforma impulsada en 2016 por Mauricio Macri al asumir la Presidencia. En aquel momento, la iniciativa no prosperó porque los mandatarios provinciales conservan la potestad constitucional de fijar la fecha de sus elecciones.
Al igual que el entonces líder del PRO, Javier Milei rechaza que en años de recambio presidencial haya votaciones locales todos los fines de semana, cuyos resultados suelen ser leídos en clave nacional. En 2023, de hecho, debió emitir comunicados antes de cada elección provincial para aclarar que no contaba con listas propias en esos distritos.
Para desalentar el adelantamiento de comicios, la reforma incluiría la posibilidad de aplicar la modalidad concurrente, de modo que cada provincia pueda incorporar su tramo local a la boleta única nacional. Karina Milei ya les transmitió a los referentes territoriales de La Libertad Avanza que impulsen en las legislaturas provinciales la adopción de ese esquema. Si las provincias optaran por mantener el sistema tradicional, la implementación obligaría a organizar dos votaciones en cada escuela.
Desde La Libertad Avanza admiten que el debate electoral estará atravesado por la negociación política con los gobernadores aliados. Según confiaron algunas fuentes, la estrategia será vincular el tema con el vínculo institucional que mantienen con las provincias. «Ya quedó claro que, si se anticipan los comicios, podemos presentar candidatos y romper la Legislatura. La negociación va a pasar por ahí», deslizan en el oficialismo. La reforma, sostienen, también funcionará como una herramienta para reordenar ese diálogo.
Otro eje conflictivo será el financiamiento de los partidos. Javier Milei lo mencionó en su discurso al plantear la necesidad de «transparentar la relación entre el empresariado y la política». En el Gobierno reconocen que todavía no está definida la redacción final, pero señalan que el Presidente admira el modelo estadounidense, basado en aportes privados directos y sin topes estrictos para los candidatos.
Durante la apertura de sesiones ordinarias, el mandatario también volvió a insinuar la idea de avanzar con la elección por circunscripciones. «Necesitamos que los representantes sean responsables ante sus representados», afirmó. Sin embargo, incluso en el Congreso reconocen que esa alternativa tiene escasas posibilidades de reunir los consensos necesarios.
La eliminación de las PASO, en cambio, será el corazón de la discusión. Javier Milei busca evitar una elección primaria en agosto de 2027 que funcione como anticipo de la presidencial de octubre. El antecedente de 2023 pesa en ese cálculo: cuando resultó el candidato más votado en las primarias, la reacción de los mercados fue inmediata y la economía atravesó un fuerte sacudón. Meses después, terminó imponiéndose en la elección general y accediendo a la Presidencia.
